Jueves, 7 Octubre 2010

El Digicode en París: teclea tu número para entrar en tu portal

por Marta Reig
Para acceder a cualquier edificio de viviendas en París deberás marcar una cifra de varios números; el llamado "digicode". ¡En París no existen los telefonillos! Pros y contras de este sistema.
En París, y supongo que en toda Francia, el sistema para acceder a un edificio es diferente al que estamos acostumbrados los españoles. El telefonillo de toda la vida aquí no se lleva: los parisinos utilizan un sistema mucho más moderno y -en principio- más seguro, llamado digicode.


En todos los portales hay una pantalla con números, tipo cajero autómatico, y para acceder al portal hay que teclear un código. Qué cómodo ¿no? Sí, pero este sistema también tiene sus inconvenientes. Aunque a priori puede parece un sistema muy seguro, lo cierto es que, lo que supuestamente es un "código secreto", se convierte en una clave que todo el mundo conoce: desde todos los inquilinos del inmueble, pasando por el cartero hasta todos los amigos, invitados e incluso ese que pasaba por aquí (fontanero, electricista...) que alguna vez han estado en ese edificio. Además se cambia con muy poca frecuencia. De secreto no tiene nada.


Otro inconveniente: dar las indicaciones para llegar hasta tu casa resulta muy pesado. Cuando invitas a alguien deberás darle no sólo tu dirección, sino además una ristra de señales para llegar hasta tu puerta, ya que el piso y la letra no están indicados en ninguna parte. Además, en París los edificios suelen tener uno o varios patios interiores, lo que lo hace más pesado todavía: "segundo patio a la derecha, detrás de la planta, segundo piso a la izquierda, número de digicode de entrada" ¿Y si por casualidad pasas delante de la casa de un amigo y quieres ver si está? Pongámonos en un caso raro, pero no imposible: no conoces el digicode de tu amigo, y no tienes móvil para llamarle. ¡Pues es imposible que puedas llamar a su puerta!

Telefonillo Español VS Digicode Parisino

Otro iconveniente es que si viene un mensajero a tu casa, y por cualquier razón no tiene tu digicode, no hay manera de que te encuentre, ni te localice, ni te llame porque no hay telefonillos. Más de un paquete ha vuelto a su destino por culpa del maldito digicode.

Mi añorado telefonillo...

Aunque no soy muy entusiasta del digicode, y en más de una ocasión he echado de menos el telefonillo español, reconozco que es un sistema que, para el inquilino del edificio, resulta muy práctico, ya que puedes ir por la vida sin llaves, y sólo deberás marcar un número para abrir el portal (muy cómodo cuando llegas con bolsas de la compra, por ejemplo). Creo que lo que realmente echo de menos es eso de llamar al telefonillo y decir "Yo, ¡abre!" Y la puerta, misteriosamente... se abra!