Viernes, 1 Abril 2011

FULHAM, moda masculina en Madrid

¡Porque ellos también lo valen! Si eres hombre y te gusta no solo vestirte, sino ir a la moda, ahora tienes un enclave donde encontrarás lo mejor de las grandes firmas tradicionales y actuales: Fulham

Lunes, 30 Junio 2008

CAMILLE CAMISAS, diseños actuales y juveniles

Me encantan las camisas. Como veréis, últimamente escribo mucho de camiserías, pero es que me parece una prenda de gran utilidad. Para los hombres es una indiscutible seña de elegancia. Independientemente del estilo, da una cierta sofisticación a todo

Domingo, 22 Junio 2008

CAMISERÍA DICKENS, tu segunda piel, a medida

Recuerdo que cuando era pequeña, era muy común en la gente mayor, los que habitualmente llevaban traje para trabajar, que se hicieran si no todo, al menos sí las camisas, a medida. Siempre ha sido un toque de distinción. Hace unos años, en un curso de

Martes, 10 Junio 2008

MADRID CAMISERO, una a una para tí

Desde 1931. Pocas cosas más se puede decir de una firma que lleva casi ochenta años siendo un refererente en el mundo de la sastrería, siendo expertos en la camisería masculina. Madrid Camisero es una tienda familiar cuyo origen viene de José Rodríguez

Jueves, 3 Enero 2008

MC GREGOR, un hombre que marca la diferencia

Hay muchas prendas, tejidos o firmas que, desde el primer momento, llaman la atención. Este pensamiento me ha venido a la cabeza al descubrir la firma Mc Gregor. Aunque trabajan algo de ropa femenina, lo cierto es que el hombre es su principal apuesta.

Viernes, 23 Noviembre 2007

FANCY MEN, moda y complementos para hombres

Nadie mejor que el refinado Giorgio Armani para establecer lo que él ha bautizado como ‘Código sobre el buen gusto’, una suerte de normas o más bien pilares sobre los que se debería sustentar la imagen de todo hombre elegante.Veintiuna claves de estilo

Jueves, 15 Noviembre 2007

HANNIBAL LAGUNA HOMBRE, sastrería a medida

Recuperemos el término ‘dandismo’ que tan en boga estuvo en época del refinado ‘Beau Brummel’ —la quintaesencia de la elegancia masculina del Londres preindustrial— y hagamos caminar de nuevo a los hombres por los senderos del buen gusto. Esto mismo habrá