Lunes, 17 Abril 2017

Casa Patillas de Madrid es el rincón más taurino de Chamberí

por Jano Remesal
Decoración de principios del siglo pasado, con mucho famoso de la época y rindiendo culto a mundo del toreo, tapas típicas y trato familiar como carta de presentación.

Con ese nombre parece evidente que no se trata de un restaurante a la última moda, y tampoco hay ni que decir que el tipo de cocina es tradicional y español a más no poder. No engaña para nada, ni por dentro ni por fuera.

La decoración es lo primero que llama la atención al comensal, recargada hasta los topes de cuadros de esos tipical spanish del siglo pasado: Lola Flores, Paquirri, los Condes de Barcelona... toda la flor y nada de la España de otro tiempo en sus paredes. Y junto a ellos, una especie de homenaje al toro: fotos de corridas, capotes, hierros de marcar ganado... desde luego en el minuto dos en que estés en este bar, ya estás ambientado.

Es más espacioso fuera que dentro, pues tiene una terraza XXL que de tan grande que es no se llena nunca, pero dentro la cosa cambia, es pequeño y con las mesas quizá demasiado juntas. Mesas y sillas por cierto también de las de toda la vida de madera.

La carta, lo que puedes imaginarte: huevos rotos con todo tipo de carnes (y pimiento, sin duda para mí es el mejor plato de la carta), croquetas, pulpo, pescaito frito (muy poco recomendable, la verdad), carnes y los típicos postres que se dicen caseros. Nada del otro jueves, sinceramente, y con precios de Chamberí... es decir, no baratos precisamente.

En definitiva, un lugar que no engaña, con trato familiar y menú de los de toda la vida, precios elevados porque no ofrece calidad top pero socorrido para una cena rápida o una quedada inesperada por la zona.

En DolceCity Madrid: Casa Patillas

Casa Patillas ( ver plano )

Calle de Santa Engracia, 102
Tel: 913952827
Web:

La definición de típico español hecha restaurante de tapas. tanto la decoración, como la carta o el muy cercano trato al público es lo que cualquier podría esperar de un bar español de los de toda la vida. No es nada barato, eso sí.