Viernes, 31 Marzo 2017

El concepto tapas convertido en restaurante imprescindible de Madrid es Arzábal Chamberí

por Jano Remesal
Un homenaje al pintxo tradicional del norte en plena zona de bares de Ponzano y alrededores. Mucho donde elegir y ambiente de relax perfecto para ir con amigos.

Cuando un restaurante tiene nombre vasco, ya es buena señal. Si además ese restaurante se basa en el concepto de cocina del norte, de pintxos sencillos pero de calidad indiscutible, la cosa pinta más que bien. Y si además, como es el caso, tienen más de un local en Madrid, todo parece indicar que saben lo que se hacen.

En los nombres de la carta uno podría pensar que le están hablando de tapas, pero cuando se mira el precio (por menos de 30 euros imposible salir comido) y las raciones en las mesas de al lado, queda claro que aquí se viene a comer con mayúsculas, nada de un tapeo rápido y estómago medio vacío al salir por la puerta. Ya sea su carta de carnes, pescados o incluso la muy extensa de postres, la contundencia está garantizada, también en eso parecen del norte.

Otro punto es la zona, junto a la ya casi mítica calle Ponzano y el ya casi universal concepto de "ponzaning". Eso hace que tenga que pelear duro para hacerse un hueco entre tan buena oferta cercana, y hace que se le suponga una calidad media-alta cuando menos.

Otra genial idea es su take away. Mejor preguntar antes o directamente mirarlo en su web, porque no toda la carta está disponible para llevársela a casa, pero sí una buena proporción de los platos están esperando para ser servidos en un tupper y terminar en tu cocina. Eso sí, ellos no sirven a domicilio, tendrás que llevarte tus platos puestos.

El local es coqueto, con un ambiente único y una decoración llamativa, pero nada cargante. No es grande pero el número de mesas permite estar tranquilo, no tienes que oír al de al lado ni nadie tiene porqué escucharte a ti.

En DolceCity Madrid: Arzábal Chamberí

Arzábal Chamberí ( ver plano )

Calle de Breton de los Herreros, 29
Tel: 915940690
Web: arzabal.com

Su carta parece de tapeo, pero en forma de platos de restaurante de los de sentarse y pasarse un buen rato con la sobremesa. No tiene grandes alardes, todo muy reconocible, y además con posibilidad de llevárselo a casa en vez de comerlo en el local.