Jueves, 7 Enero 2016

Copas, musicón y hamburguesas. Todo a la vez en La Peseta de Doña Casilda en Madrid

por Jano Remesal
¿Por qué ir a un sitio a cenar y luego a otro a bailar pudiendo hacer ambas cosas a la vez? Cada vez están más de moda las discorestaurantes, o los tabernadiscos, o lo que sea.
Como diría Camilo Sesto: siempre se repite la misma historia. Viernes noche, un grupo de amigos quiere salir a cenar y tomar algo, de tranquis, aunque en realidad todos saben que se van a acabar liando hasta las tantas. El tema es que cuesta ponerse de acuerdo sobre dónde cenar, y una vez pedida la cuenta vuelve la discusión, ahora sobre a dónde vamos a tomar unas copas. Lo mejor para evitarlo es mezclar copas y cena, a ser posible con buena música, y así te ahorras la típica charleta de que aquí mola más o de que si allí mejor.


La Peseta (así la llamaremos porque el nombre más que de un restaurante parece de una novela digna del premio Cervantes) se suma a una nueva moda: juntar bailoteo y cena. La idea es simple: te sientas (mejor si es reservando mesa porque es muy pequeño y apenas cabe gente sentada) y vas pidiendo la cena mientras un dj junto a tu mesa va poniendo música. Cuando acabes de cenar, pasas a la zona de al lado (tampoco enorme que digamos) y te pones a bailar y a tomar copas al ritmo del mismo dj con la misma música que te amenizó la cena, de hecho la cuenta va a ser la misma.


A la hora de cenar hay opciones en el menú que no están nada mal, como las hamburguesas (al menos el día que yo fui, sin pan, todo un misterio... parecía más un filete gordo que una burguer, pero estaba buena, que es lo que cuenta) o las croquetas de serrano. Otras cosas no están tan buenas, para qué engañarnos, como el atún (soso como él sólo). Hay detalles muy a mejorar, como que te pongan mostaza directamente en un bote de marca Hacendado (no es coña) o que en los servicios hayan arrancado o vete-tú-a-saber-qué-ha-pasado los carteles de ladies and gentlemen y en su lugar luzcan unos cutres trozos de cello de doble cara. En fin, son detalles, que tampoco echan a perder la noche, pero que siendo un sitio nada barato (como todo en Zurbano) deberían cuidar.


En cuanto a la música, está bien, no es pachum pachum, pero por momentos da la impresión de que el dj es un actor digno de Oscar y que en realidad pone una lista de Spotify. No sé, pero lo importante es que suena bien. El ambiente es selecto, de americana y gomina, y tiene zona de terraza cubierta para los fumadores. Por ir acabando: buena opción para un juernes, por ejemplo, pero no es un local que vaya a marcar una época, ni mucho menos.

En DolceCity Madrid: La peseta de doña Casilda

La peseta de doña Casilda ( ver plano )

Calle de Zurbano, 10
Tel: 913084569
Web: www.lapesetadedonacasilda.com

Un sitio donde tomarte una buena hamburguesa, un pescado moderno, tomar copas y escuchar música en directo de un dj. No es el mejor sitio para hacer cada una de esas cosas, pero todas juntas brindan una buena noche.