Viernes, 24 Julio 2015

Teatro improvisado de verdad en Jamming en Madrid

por Jano Remesal
Hay muchos locales que prometen improvisación y simplemente varían un poco el texto de una noche a otra. No es el caso, aquí de verdad no saben ni ellos qué pasará cada noche.
A alguno quizá os ha pasado eso de ir a un teatro que se anuncia como de improvisación, como que no se sabe qué va a pasar, y al cuarto de hora de obra se deja entrever que por detrás hay un guión con cierta libertad, y punto. No es el caso de Jamming, y eso se agradece.


Lo mejor de todo es que la obra, si es que a esto se le puede llamar obra, la hace el público. Al llegar te entregan una hoja en la que, con total libertad, te piden que escribas algo, lo que sea, divertido, triste, a medias, largo, corto, insultante, raro, normalito... lo que sea. Una vez que todo estáis sentados, empieza la función, que consiste en que los actores van pidiendo esas hojas y, según lo que ponga en cada una de las que van cogiendo, van improvisando una obra. Es tremendo el talento que tiene este grupo de actores, y gracias a eso se convierte en una experiencia inolvidable.


Sobra decir que precisamente por la extraña manera que tiene esta compañía de hacer teatro, puede haber obras buenísimas, otras malísimas y otras a medias, pero todas ellas tendrán un gran mérito por haber nacido de la más absoluta nada, sin ningún tipo de ensayo.


El teatro es más bien pequeño, por lo que no os preocupéis por el sitio que tenéis porque siempre se ve bien, y se escucha también sin problemas. De hecho, puede que a alguien le dé un poco de envidia ser en cierta medida protagonista y prefiera alejarse un poco del escenario. En todo caso lo más recomendable es ir a intentar ser protagonista, es decir, pensarse bien qué vamos a poner en nuestra tarjeta e intentar que aparezca en la obra, pues así viviremos en toda su medida lo bueno de esta idea.

De precio no va nada mal, y la duración del espectáculo, aunque tampoco cerrado, está muy bien.

En DolceCity Madrid: Jamming