Miércoles, 18 Marzo 2015

En Maruzzella en Madrid te hacen las pizzas al horno de leña

por Jano Remesal
Pastas de todo tipo, ambientación agradable, bien situado y más barato de lo que suelen ser los italianos de nivel. Todo eso como acompañantes de unas pedazo de pizzas caseras.
Pocos placeres más apetecibles hay que una pizza. Pero hay tantas pizzas como pizzerías en Madrid: cientos. Desde la típica que parece derivada de la goma a la irresistible crujiente, fina, con ingredientes naturales. Las de Maruzzella son de ese último tipo. Muy cerca de la Castellana, por lo que se puede ir a comer perfectamente si trabajas por allí, y a la vez muy cerca de la zona de bares de Chamberí y también de Bravo Murillo, por lo que puede ser el inicio de una noche de fiesta.


No sólo de pizzas vive este restaurante, por ciento ambientado muy de la dolce vita italiana, como mandas los cánones, con sus cuadros de Fellini, sus vespas en miniatura y su música italiana a bajo volumen, sino que también tienen excelentes pastas y antipastis (es decir, las tapas españolas de toda la vida). Recomiendo para empezar todo lo que tenga que ver como el queso de búfala o el plato de embutidos italianos, mucho más finos y especiados que los españoles, menos cárnicos por decirlo de alguna forma. De pasta cualquier opción es buena, y además en algunos casos utilizan combinaciones que nunca se nos ocurriría hacer en casa. Eso es lo bueno de los italianos, que aunque la comida en sí es típica de cualquier casa española, lo hacen al punto y con mezclas siempre sabrosas y distintas.


Pero aquí habíamos venido a comer pizza. Nada más entrar en el restaurante te llevas la grata sorpresa de ver un enorme horno de leña, bien porque al ser enorme te dice que enormes son las pizzas (con dos comen 3 tranquilamente) y que además se hacen a fuego lento y al instante. Un detalle: cuidado con las aceitunas negras en las pizzas, ¡tienen hueso! Muy ricas, pero no vaya a ser que acabes atragantándote...

En DolceCity Madrid: Maruzzella