Viernes, 27 Febrero 2015

Si te casas, invítame con invitaciones Dulcinea en Madrid

por Jano Remesal
Las invitaciones son el primer paso hacia una boda, sea la tuya o te hayan invitado. Hay sitios que hacen este poco apetecible trámite mucho más fácil, como Dulcinea.
Casarse es posiblemente una de las cosas más complicadas del mundo. Y lo sabes. No por encontrar a la mejor pareja. No porque cueste una pasta. No por si lloverá o no. Es una de las cosas más complicadas a las que uno se enfrenta (si quiere) en la vida porque hay que organizar miles de millones de detalles. Quizá no tantos, pero casi. Uno de los que menos tiempo requieren pero que son importantes por ser la primera imagen de nuestra boda hacia los invitados son las invitaciones. No seáis cutres y dedicadle el tiempo que se merecen. Yo lo tengo claro, si puedo elegir, eligo Invitaciones Dulcinea.


¿Por qué? Primero y muy importante: porque se dedican sólo a eso. Es decir, no es una especia de todo a 100 de las bodas de esos que nos encontramos últimamente. Hacen invitaciones y punto, y eso se nota en calidad y mejor trato. Segundo: por el precio. Para qué nos vamos a engañar, no hace falta bordar en oro las invitaciones, ni regalar un diamante como detalle de boda, lo importante es que queden bien, y eso en Dulcinea te lo aseguran por el dinero justo. Ni más ni menos. Tercero: detallazo, escanean lo que quieran para poner en las invitaciones o los sobres. Desde una camiseta que te gusta hasta la portada de un disco (ojo con ser hortera...), cualquier cosa puede aparecer en tus invitaciones personalizadas.

También son especialistas en pequeños regalos para las mesas de la boda:
desde un whisky hasta el típico muñequito de pareja de novios. Yo no soy muy partidario de dar cosas que luego la gente ni se acuerdad donde las pone, pero ahí está esa opción.


Y además son más rápidos de lo que podrías esperar: en una semana prueba de impresión, si te gusta, en otra semana tienes las invitaciones en tus manos. Ya sólo queda el engorroso trámite de enviarlas a todos los invitados...

En DolceCity Madrid: Dulcinea