Viernes, 10 Octubre 2014

3 motivos por los que merece ir a La Mordida

por Pilar Baena
Redescubrimos La Mordida, el restaurante mexicano de Joaquín Sabina. Ahora han abierto un nuevo local cerca de Bernabéu y nos tiene encantado con su comida y servicios.
Ya os hablamos hace unos años del restaurante La Mordida que montaron Honorio Vaquero, Julio Sánchez y Joaquín Sabina.

Esta vez os lo vamos a volver a recomendar porque cerca de donde vivo han abierto uno de sus locales (Avenida de Brasil, 6) y he ido ya tres veces. Recuerdo que el primer día venía muy cansada de trabajar y buscaba algún sitio cerca de casa para comer algo porque era incapaz de pensar en ponerme yo a cocinar. Y de repente como un oasis, apareció el cartelito de La Mordida.

Así que os recomiendo el lugar principalmente por tres motivos.
  • La comida:
En el restaurante hay dos opciones o puedes pedir un menú que sale por unos 12 euros (con cantidades más reducidas) o uno de sus platos principales que rondan alrededor de los mismos precios. La verdad es que yo suelo tirar siempre por uno de los platos, el de las fajitas porque están buenísimas y porque siempre acabo llenísima.


  • El servicio:

Como el día que fui no tenían aún preparados los menús de mediodía, me pedí una ensalada de aguacate, que lo que mi cuerpo necesitaba en esos momentos era algo fresco. La ensalada estaba deliciosa y me sentó fenomenal. Mi sorpresa fue que cuando me pedí el postre, tarta de queso, y me dijeron que al postre me invitaba la casa por aquello de no tener los menús.
Pues como es normal con lo atentos que fueron en todo momento, quedé encantada y sorprendida. Encima cuando pides la cuenta te dan un caramelo (yo es que sigo siendo muy chica a pesar de mis 30 años).

  • El local
Es precioso. Consta de dos plantas. La primera con una terraza cubierta y una parte interior decorada al estilo mexicano y con fotografías de los amigos del restaurante. Y luego en la planta baja está la zona más amplia, con un lounge para tomar unas copas, unas mesas para comidas en grupo y el salón comedor.


El sitio me tiene encantada. Que mira que da palo ir a comer sola, pero es pasar por allí y entro. Lo malo es que siempre pido más de la cuenta y me acaba sobrando comida y me da una pena.

En Dolce City Madrid: La Mordida