Martes, 22 Enero 2013

Abriéndonos paso entre la flora vintage de Alphaville Vintage Shop en Madrid

por Juan Rodríguez
Alphaville Vintage Shop propone, y nuestro infinito amor por la ropa vintage, dispone. Nos dispone a abalanzarnos sobre sus cazadoras vaqueras, camisas con flecos o abrigos militares, claro.
¿Ha pasado a ser vintage el propio vintage? Interesante pregunta para los entendidos en tendencias. Perdón, ¿he dicho tendencias? Quise decir “trendy”. Pasado, presente o futuro, lo cierto es que el vintage sigue teniendo un tirón tremendo en las tiendas de la capi (¿es trendy llamar “capi” a Madrid?) y solo hay que pasearse por las calles más guapas de la ciudad para darse cuenta. Uno de sus mejores exponente es Alphaville Vintage Shop, un tesorito retro en la calle Velarde, una de esas calles mágicas que nacen en Fuencarral en la que encontrarás vintage a tutiplén, véase Biba Vintage, por ejemplo.


Ropa usada, de tiempos pretéritos, con diseños imposibles, para reinventar la moda de hoy. Esto es lo que encontrarás en Alphaville (¡qué pena que se nos fueran los cines del mismo y godariano nombre!). Hablamos de chaquetas y abrigos de corte militar, chupas de cuero, sudaderas, zapatos, botas, muy buen surtido de ropa deportiva con camisetas de equipos de la NBA y la NFL y unas cuantas beisboleras de esas que molan tanto, mucho vaquero de Levi´s, Wrangler y Ralph Lauren y otras delicias similares.


Muy llamativa -por no decir hortera, pero “hortera desde el cariño”- es su selección de botas y camisas con flecos a lo cowboy; y de esas camisas hawainas que ni el Joshua Jackson de la segunda temporada de “Dawson Crece” se atrevería con ellas. “¡Qué locurilla!”, que diría una amiga mía.


Me llamó la atención la cantidad de ropa y accesorios que hay para chicos, cuando generalmente en estas tiendas la proporción suele estar desequilibrada hacia el lado de las chicas. Una de las cosas que más me gustan de Alphaville es lo arrejuntá que está: el espacio es pequeño y la ropa se acumula y te salta desde cualquier rincón. Entre eso y la cantidad de cartelería y accesorios que decoran las paredes es complicado ver la tienda del todo.

Quizá sea lo mejor, que continúe inexplorada, para seguir realizando expediciones (pienso en Johnny Depp abriéndose paso entre la maleza en “Charlie y la fábrica de chocolate” con un cuchillo de dimensiones ridículas por exageradas).

En DolceCity Madrid: Alphaville Vintage Shop