Miércoles, 27 Enero 2010

Madrid ya disfruta de su MUSEO NACIONAL DEL ROMANTICISMO

por Irene Díaz
Adéntrate en uno de los espacios con más solera de la capital, un apasionante paseo por el lujosos siglo XIX y sus más preciados tesoros te espera en la calle San Mateo número trece
La calle San Mateo está de enhorabuena. Tras cinco años de interminable reforma, el Museo Romántico de Madrid ha reabierto sus puertas como Museo Nacional del Romanticismo ofreciendo a nuestros sentidos uno de los más apasionantes recorridos que hay a día de hoy en la capital.


Además del patrimonio de Benigno de la Vega Inclán, II Marqués de la Vega Inclán, en cuyo palacio se asienta el paseo, la colección permanente del museo permite pasear entre joyas como las seis litografías de Francisco Lameyer o los dos cuadros de Leonardo Alenza sobre el suicidio romántico que fueron donados por el Marqués de Cerralbo.

Pintura, miniatura, dibujo, estampa, fotografía, mobiliario y artes decorativas, todo tiene cabida en este apasionante recorrido por uno de los lugares de más solera de Madrid, un museo destinado a engrandecer, con un fondo de más de ocho mil piezas, el pasado siglo XIX, una época de lujo burgués tras el ocaso absolutista.


Un apasionante paseo entre bandoleros, serranillas y toreros, la mejor oportunidad de disfrutar con bucólicos paisajes, agónicas muertes, suicidios y tertulias. Pomposidad, coquetería y desgarro para entender eso que denominaron el sueño de la razón, un siglo de revoluciones.

Begoña Torres es la nueva directora del centro. Como ella misma ha declarado, su objetivo al frente de la institución será contribuir a “homenajear una época dorada pero muy maltratada”. Orgullosa contaba que eran diecinueve mil las visitas que el museo había recibido ya en su primer mes abierto al público.

Museo Nacional del Romanticismo de Madrid