Jueves, 31 Diciembre 2009

El Amigo Invisible, ese extraño personaje que llega en Navidad

por Carla Flames
Gracias a Fernando y a TopMadrid, que nos ha regalado la posibilidad de escribir un artículo navideño a nuestro antojo, puedo plantear una pregunta que lleva años rondándome la cabeza.
Antes que nada, quiero que quede claro que me gusta la Navidad. Las comidas familiares, las compras, los regalos, las luces de las calles, los puestos de castañas, la lotería y por supuesto, las vacaciones.


fuente: munimadrid.es

Pero existe una cosa, un personaje y una rara costumbre que no llego a entender, y de ahí surge mi pregunta: ¿Quién inventaría el Amigo Invisible?

Como si no tuviéramos bastante con los regalos de Papa Noel y de los Reyes Magos, año tras año, surgen amigos invisibles incluso donde no sabías que existían.

Los amigos del colegio, de la universidad, del trabajo, del gimnasio y hasta de un curso de inglés que hiciste hace años y que sólo tienes noticias de ellos en Navidad; todos llegan con la misma pregunta: ¿Participas en el Amigo Invisible? Y tú, viendo tu tarjeta de crédito convertirse en cenizas, eres incapaz de negarte por miedo a acabar con tu vida social.

Reconozco que los momentos de escribir los papelitos, de hacer el sorteo y de ver las caras desilusionadas de algunos al descubrir el nombre, me parecen divertidos y emocionantes. Pero tras ese día, tus amigos dejan de ser amigos para convertirse en periodistas del corazón tras una exclusiva.

Suena el teléfono... Venga, dime quién te ha tocado... suena el teléfono otra vez... Si tú me lo dices, yo te lo digo... y otra vez... Ya he descubierto el de María, Paula y Mariola, sólo me faltas tú... y cuelgas asustado al escuchar una risa malvada al más puro estilo de Cruella de Vil.

Y, por fin, llega el día. Suelo practicar en mi casa la sonrisa de sorpresa al enfrentarme a mi regalo (lo más probable es que sea ropa interior “diferente”), mientras pienso en los 20 eurazos que me he dejado por ser tan indecisa. Si es que más fácil encontrar novio que comprar un regalo original y bonito por sólo 5 euros.


Aunque, a pesar de todas mis quejas, agradezco a la persona que inventó este personaje el haberlo convertido en la excusa perfecta para reunirte con todo el mundo.

Así que a todos esos amigos invisibles, visibles, que hace mucho que no veo, que desearía ver, que veré en el futuro o que más que verlos, los leo por Internet, les deseo una feliz navidad y un buen inicio de año.

¡A todos, nos vemos en el 2010!