Martes, 1 Septiembre 2009

Lifting Japonés, stop al paso del tiempo con técnicas milenarias

por Clara Isabel Buedo
La combinación de distintas técnicas, orientales y occidentales, milenarias y actuales, se perfila como la mejor opción para mantener la juventud y belleza del rostro. He aquí lo último.
Desde que el hombre es hombre, ha buscado el elixir de la eterna juventud de mil maneras. Antaño, a través de afeites, fórmulas potentes a base de plantas, minerales y esencias que reparaban la piel y la mantenían lozana y bella; aunque hay vestigios de que ya los antiguos egipcios hicieron uso de técnicas de cirugía estética para alterar sus facciones y adecuarlas a los cánones estéticos del momento.

Aunque en esto de echar mano al bisturí para burlar el paso del tiempo, sin duda, nuestra era es la experta. Lo que en un principio parecía un capricho solo al alcance de unos pocos, poco a poco se convirtió en una posibilidad para todos gracias a los préstamos y las facilidades de pago que ofrecía la cirugía estética. La belleza ‘a plazos’ se empezó a imponer. Sin embargo, hay muchos que prefieren prescindir del bisturí por razones que huelga mencionarlas y se decantan por técnicas menos invasivas para mantener su belleza y salud en óptimas condiciones.
Yo me declaro perteneciente a este último grupo de perseguidores de la eterna juventud mediante técnicas no invasoras pero eficaces, y en mi búsqueda desaforada de las disciplinas más efectivas me topé con el lifting japonés que realizan en el Centro Shiatsu Assari. Como el tratamiento en cuestión merece detalle, os voy a narrar mi experiencia personal en estas lides.

Así, de entrada, deciros que el lifting japonés es una terapia dual que aúna técnicas en pro de la belleza pero también de la salud ya que ‘toca’ o trabaja puntos vitales del organismo. Esta terapia neurosensorial combina varias disciplinas, entre ellas, la reflexología facial y el drenaje linfático, con otras de estética facial al estimular intensa y profundamente toda la musculatura del rostro. No trabaja únicamente la capa superior de la epidermis, sino también terminaciones del sistema nervioso, la musculatura subcutánea profunda y los meridianos de la Medicina Tradicional China ofreciendo beneficios como: elevación natural de la musculatura, atenuación de las arrugas y líneas de expresión, estimulación del colágeno y la elastina y oxigenación de los tejidos, entre otros muchos.


El resultado es cuanto menos espectacular, y aunque no es un masaje suave precisamente, la profunda relajación que sientes tras el tratamiento no tiene palabras para poder describirla… Comienza la aventura. Me dispongo calmadamente sobre la camilla del tenue y acogedor habitáculo de estética zen, estoy preparada para recibir las bondades del tratamiento. El masaje se realiza con un aceite de rosa mosqueta puro cuyo olor te transporta a un campo de rosales en pleno momento de recolección.

Se comienza con la digitopuntura presionando manualmente puntos reflejos de acupuntura según la técnica de reflexología facial. Acto seguido se produce la estimulación muscular masajeando intensamente los músculos de la cara para tonificarlos y tensarlos. Una auténtica sesión de fitness facial. Posteriormente se realizan movimientos de drenaje Linfático, un masaje suave que arrastra impurezas y toxinas y mejora el funcionamiento del sistema linfático.


A continuación, se realiza un tratamiento individualizado en función de las necesidades de cada caso concreto, incidiendo en las zonas que necesitan una estimulación más profunda (contorno, flacidez, bolsas, tensión mandibular...). Como colofón, se aplica con pinceles una mascarilla de arcillas naturales y se masajea el rostro con las “energy salt balls” unas bolas de sal del Himalaya para equilibrar la temperatura e iones.

Tras una hora y media la sesión termina, las manos de la terapeuta hacen realmente honor a su nombre —Gloria—, me miro al espejo y mi cara muestra una sonrisa natural, tontuna, como de no importarle el dónde ni el porqué de nada ni nadie… la piel lisa, resplandeciente, mis rasgos absolutamente relajados, ¡las hendiduras del rictus han desaparecido! Mi cuerpo y mi mente lo agradecen infinitamente tras el duro esfuerzo laboral de los últimos meses. ¿Estrés? ¿Quién dijo estrés?

Lifting Japonés en Shiatsu Assari

Shiatsu Assari ( Ver plano )

Velázquez, 119
Tel: 915618540
Web: www.shiatsu-assari.com

Escuela de la espalda y su revolucionario software de diagnóstico, en tan solo unos minutos se recoge en tiempo real información para valorar el estado global de la espalda. Exhaustivo informe con recomendaciones para tratar y prevenir el temido dolor.