Lunes, 27 Octubre 2008

Congreso Internacional de la Moda, siete reflexiones…

por Clara Isabel Buedo
Tras unas jornadas intensas e interesantes pensando y contextualizando el fenómeno 'moda', aquí os traigo mis conclusiones.
Dos días y medio pensando sobre moda; minutos interesantes en los que he tenido la oportunidad de conocer a gente estupenda, de meditar sobre la moda, de analizar de dónde viene y hacia dónde va, de desgranarla desde un punto de vista semiótico, sociológico y filosófico y acotarla desde el puramente industrial. De conocer sus entresijos y deleitarme con anécdotas vitales de los grandes couturiers de nuestro país y disfrutar con chascarrillos de algunas firmas internacionales, de sentirla, de amarla aún si cabe un poquito más…

De tan intensas jornadas he extraído estas siete reflexiones que ahora quiero compartir con todos vosotros:

1. Gilles Lipovetsky, sociólogo francés del cual os recomiendo fervientemente sus monografías, nos ofreció el concepto de moda actual desde un prisma antropológico. Estamos en la era hipermoderna y centralizada en la que los creadores ‘revisitan’ las creaciones anteriores para ofrecérselas a una sociedad globalizada, estilos policéntricos y policulturales que no dudan en mezclar lo global con lo local. Se produce asimismo una desreglamentación de la moda, asistimos al ‘massprestige’, hoy la calidad y la creatividad no son sinónimos del lujo, el mass market se apodera de los principios del lujo y las marcas de gran distribución adquieren cada vez más protagonismo con su ‘moda marketing’ que se adapta en cuestión de ‘cerocoma’ a las necesidades de los actuales consumidores.

2. Por su parte, el semiólogo italiano Omar Calabresse, nos descubrió cómo la moda antiguamente era señal de lujo; la utilización de tejidos ricos como sedas damascenas o terciopelos brocados tratados con procedimientos muy costosos como la coloración púrpura o añil, eran indicativo del rango social. El paso de los años nos sitúa en el XIX y el fenómeno del dandismo con su marcado esnobismo y nos descubre que ‘elegancia’ proviene de ‘elegir’ y ello fomenta la individualización. Moda, entonces, era formalidad, educación y buenas maneras; ‘elegancia’, mostrarse ante la galería con seguridad, naturalidad y sin esfuerzo. Imperaba la ‘cultura de las apariencias’.

3. El semiólogo español Jorge Lozano analizó cómo la moda se convierte en un metrónomo cultural y explica la necesidad de estudiar la moda a partir de la sociedad, no la sociedad a partir de la moda. No es el pudor el que crea la minifalda, sino la minifalda la que genera el pudor. Nos vestimos para ‘el observador’ y según sea mi relación con el observador, puedo desarrollar la prudencia, la ostentación, la sobriedad… La moda actual parece estar vengándose del exceso de ostentación de la sociedad ‘transparente’ en la que vivimos.
 

4. Con Mango y Cortefiel, dos empresas textiles españolas con solera, vimos qué es la responsabilidad social corporativa y las acciones sociales que emprenden estos grandes grupos en pos de una moda éticamente responsable. Y de ética también se habló; la moda ética debe ser fiel a sí misma, es el resultado de la conciliación entre ética y estética, la responsabilidad hacia personas con discapacidades como, por ejemplo, el elogiable proyecto de etiquetas de prendas en Braile o con tejidos inteligentes capaces de hacer sentir de qué color son.

5. Hablamos de comunicación y marketing, de cómo comunican las marcas y el valor de marca que se genera con la comunicación; vimos que todo comunica y todo construye marca: la publicidad, la tienda, los reportajes, las Webs, el ‘buzz marketing’ o la capacidad de hacer marca por el boca-oído… 

6. Con el filósofo Alfredo Cruz nos adentramos en la función ‘humanizadora’ de la moda; y si cultivo es “potenciar algo y llegar con esfuerzo y dedicación a un grado de plenitud’, moda es el cultivo de nuestro estar, es un lenguaje porque expresa, enriquece la comunicación con nosotros mismos. La moda hoy necesita reivindicarse a sí misma, hacer un esfuerzo para dejar de ser vista con superficialidad y lejos de lo efímero, dejar de ser considerada más por su valor económico que por su valor cultural y humano. La moda debe promover los valores del ‘estar’ y su cultivo debe ser algo valioso y no artificioso.

7. Y se habló del mercado de la moda con creadores como Modesto Lomba y Ana Locking, de la moda española, de sus orígenes, evolución y vicisitudes actuales, del papel de la Asociación de Creadores de Moda de España para representar los intereses propios del sector y de promover la moda española como concepto. También de moda e Internet, de cazar tendencias, de la tecnología en la industria de la moda y del sector del lujo entre muchos más temas…

Siete reflexiones. ¿Por qué siete? Porque 7 es el número preferido de Fernando, y de Sandra; porque es un número mágico; porque 7 son los días de la semana, siete los colores del arco iris, las notas musicales y siete los pecados capitales; porque 7 son los dones del Espíritu Santo, siete los Sacramentos y las virtudes teologales; y porque por 7 comienza el número de posts que ya llevo escritos para este santo blog. Clara dixit.

Cortefiel ( ver plano )

Calle de Goya 29
Tel: 915775440
Web: www.cortefiel.com

El Grupo Cortefiel hoy se erige como una de las grandes enseñas de la moda española, ha conseguido crear su estilo propio que se percibe por la calidad, elegancia y funcionalidad de sus prendas.

Mango ( ver plano )

Calle de Bravo Murillo 114
Tel: 915335217
Web: www.mango.es

Su actividad nace de la interrelación entre un producto de diseño propio, de calidad y una marca coherente y unificada. Vestir a la mujer joven, moderna y urbana en sus necesidades diarias es la fórmula que han adecuado y aplicado.