Jueves, 19 Junio 2008

PORTICO, la marca más buscada

por Sandra Gallastegui
Llegó a mi vida con cuenta gotas. Poquito a poco, se fue adueñando de rincones de mi vida. No fue un flechazo, no se me paró el corazón. Sencillamente un día me di cuenta de que estaba ahí conmigo. Me acompañaba en mis viajes, comía a mi lado, llenaba mi casa con su presencia. Como los grandes amores, los que son de verdad, los que duran para toda la vida, llegó discretamente, pero llegó para quedarse. Y aunque estas palabras podrían describir a la perfección la gran historia de amor que hace quince años arribó plácidamente a la tormenta de mi vida, no me refiero a él, sino a la firma de decoración PORTICO.

Un día me fijé en la etiqueta de mi manta favorita y ponía PORTICO, otro día en los retorcidos cuchillos de mantequilla, y también....comencé a fijarme que muchos detalles que llevaban conmigo 8 años y cuatro mudanzas eran los orgullosos portadores del mismo nombre. Mi sorpresa llegó al descubrir en varios blogs que era una marca muy conocida, apreciada, y buscada por muchos amantes de la decoración. Desde entonces sigo sus nuevas colecciones, sigo su nombre.

PORTICO se constituye allá por 1965 en Vigo, de manera local y como marca de máximo prestigio y calidad. Es en 1994 cuando el proyecto se amplia con su actividad mayorista de importación y venta de productos de decoración para un público joven y desenfadado que quiere decorar su casa de manera personal y diferente sin arruinarse para toda la vida.

PORTICO tiene colecciones de vajillas, lámparas, cristalerías, cuberterías, muebles auxiliares, adornos y textil como la colección Tierra (en la foto). Son siempre lineas frescas, juveniles, llenas de encanto y con un diseño atemporal, más allá de las modas o tendencias. Tienen ese tipo de estilo que si pones un mismo jarrón en una casa moderna acentuará su aire vanguardista, y si lo pones en una de campo, su rusticidad. Sus complementos para la cocina también son muy variados y prácticos. Y sus muebles y textiles para niños alegres y coloridos.

Ahora que me fijo mucho en PORTICO, me he dado cuenta de que en la mayoría de las tiendas que visito de cosas para casa, esas que son como el “Bazar de las Sorpresas”, llenas de todo lo imaginable e inimaginable para decorar cualquier rincón de casa, siempre está presente en mayor o menor medida. Yo os recomiendo “El Balcón de Yolanda” porque su dueña tiene muy buen criterio a la hora de bucear entre las miles de posibilidades de PORTICO. Pero, a partir de ahora, fijaros, y veréis, como yo, que cuando algo os gusta, cuando tiene un “toque” que lo destaca, tiene muchas posibilidades de que sea de mi gran amor, PORTICO.

Dedicado a Michel Guichard.

En DolceCity Madrid: El balcón de Yolanda