Viernes, 16 Mayo 2008

HOSPEDERÍA DEL VALLE, turismo rural en Gargantilla del Lozoya

por Esther Polo
Qué bonito es el amor… más que nunca en primavera. ¿Qué por qué en primavera? Por dos razones: porque está el puente de San Isidro en Madrid cada mes de mayo y porque en algunos lugares como en Gargantilla del Lozoya y Pinilla del Buitrago durante esta estación coincide la temporada baja y hacer turismo rural sin hacer demasiados kilómetros sale tirado de precio.


Para los hijos madrileños de adopción como yo que no piloten todavía mucho sobre todos los municipios perdidos por la sierra de Madrid, estos dos pueblecitos se encuentran en el bonito enclave del valle del Lozoya, a unos cuarenta kilómetros de la capital. Aunque son varias las posibilidades de alojamiento que encontraréis: desde campings si vais en plan baratito salvaje hasta hotelitos rurales de muy buen ver, si me queréis hacer caso, yo me quedaría con Hospedería del Valle.

Se trata de un edificio de arquitectura tradicional de dos plantas que curiosamente ha sido construido a partir de un antiguo pajar. Podrás elegir entre apartamentos de dos, cuatro y seis plazas, cada uno de ellos formados por habitaciones, salón con chimenea, baño, cocina completa y todo el equipamiento para que no sea necesario, como dice mi padre, llevarte media casa para dos días: nevera, microondas, cafetera, tostador, tv, dvd, secador…


Quienes piensan que en el campo hay poco que hacer es que no se han acercado por estos parajes. Alquiler de caballos, mountain bike, pesca con o sin muerte, rutas a pie, birdwatching que es algo así como ver pájaros con prismáticos pero suena mejor, piragüismo… como veis la oferta que os espera es variada, aunque eso sí,  tendréis que haceros el ánimo para salir de la habitación, porque incluso desde allí las vistas son increíbles.

En definitiva, un paraíso para disfrutar de manera diferente de la naturaleza, el deporte y la tranquilidad. Los precios son muy accesibles, por unos 30€ por persona podréis alojaros y disfrutar de la magia de una suit rural. El silencio, la brisa y el cielo estarán casi casi a vuestros pies.