Domingo, 2 Marzo 2008

Oficios de Ayer, decoración de hoy

por Sandra Gallastegui
Está de moda lo minimalista. Qué le vamos a hacer. Esos ambientes amplios, prácticamente vacíos, y poblados de muebles escuetos y de grandes marcas del diseño actual causan furor. A mi me encanta verlos, en las revistas, pero solo de pensar en vivir en uno de esos salones de exposición....no se, como que me recorre un escalofrío. Además, tengo miedo al vacío. Y no hablo de tirarme de un avión en marcha a 10.000 metros de altura, eso ni lo contempla mi cerebro. Hablo de que cada vez que veo un hueco en casa, más grande de un metro cuadrado, me entra un fulgor febril, e impepinablemente tengo que salir de compras para encontrar el mueble que lo llene.

Oficios de Ayer te propone una casa actual, pero con vida, moderna pero de aire clásico, amplia y llena de luz  pero con el confort que dan unos muebles bien elegidos.

Las tiendas de oficios de ayer me encantan, tienen esa distribución proponiendo ambientes muy definidos, llenas de muebles por doquier, y con proliferación de objetos decorativos a la última, aquí y allá. Nada más entrar, captas el espíritu de sus propuestas de inmediato. Seguro que cuando pongas un pie en ellas sentirás una especie de “déjà vu”. Sus muebles forman parte de reportajes de revistas famosas, siempre hay alguno que puebla esas portadas de ensueño. Pero hay que decir que siempre en páginas alcanzables, de casas reales, o imaginarias, en las que tú podrías vivir perfectamente, y no mausoleos imposibles. 

 

 
Tienen muebles de maderas oscuras de muy buena calidad y diseños atemporales, pero creo que su sello distintivo son los muebles decapados de indiscutible aire francés e inglés, para conseguir ese look campestre urbano. Sillones blancos con ratán y mimbre, mesas redondas decapadas, coquetas mesillas de noche rústicas, cabeceros de forja pintados, alacenas... esto es, en realidad, lo que les define.

Oficios de Ayer, para los modernos que todavía queremos hogares cosmopolitas con sabor a mermelada de naranja casera y con esa luz del campo en verano.

En DolceCity Madrid: Oficios de Ayer