Lunes, 31 Marzo 2008

ENOCIRCUIT. Descubre la pasión por la cata de vinos

por Esther Polo
¿Sabéis como sacar de quicio a una persona a la que le pirren los vinos? Yo sí: mezclando coca cola con rioja. De hecho, mi compañera de piso, gran entendida en la materia, está pensando en desalojarme si vuelvo a hacerlo una vez más. Y es que aunque no me guste nada reconocerlo, entre eso y que me encanta el lambrusco, creo que me he ganado a pulso ser la antítesis a todo enólogo potencial que se precie. Aunque aún así, todavía no he tirado la toalla. Si soy capaz de adivinar la colonia de un hombre o una mujer a más de 5 metros de distancia con un margen de error del 1%, quizá lo que ocurra sea que todavía no me haya reencontrado con la catadora que llevo dentro. Todos es cuestión de probar -nunca mejor dicho- entonces...


Por mí que no quede, vaya. Así que buscando, buscando he dado en Madrid con Enocircuit, una especie de escuela – club – enoteca que parece estar echa a mi medida (están en un loft). Su misión, dicen, es ayudar a sus clientes a detectar y potenciar sus propias habilidades como catadores, convirtiendo cada curso que organizan en experiencias únicas. Pues vamos con ello, porque como le pille el gustillo pienso acabar enrolándome en el “enogastroclub” que tienen montado, aunque para eso claro, debo tener superados los dos primeros niveles.

Andando se hace camino, así que voy a llamar ya para reservar mi plaza en el siguiente curso de nivel I, iniciación a la cata, superintensivo de dos sábados por la tarde (cuatro horas y cuatro horas). El curso es teórico-práctico viticultura, enología, elaboración de vino, consumo… ¿cuándo empezamos con las catas? me pienso convertir en toda una principiante con 130€ de inversión inicial. El segundo curso que tomaré versará sobre Aromas: tipos, defectos aromáticos, aromas de las uvas… y por último, el de nivel III sobre Crianza y los efectos del envejecimiento en barrica a través de los distintos tipos de roble.

Que ilusión más grande poder llegar a escoger con clase y beber con glamour un vino en un buen restaurante, bueno y ya ni os cuento si soy capaz de diferenciar los matices y aromas de ese vino. Ah! por si sois de ese tipo de personas a los que la palabra “superintensivo” les agota solo de pronunciarla, Enocircuit también organiza catas privadas de hora y media para grupos y parejas. No sé si al final podrás sacar algún conocimiento en claro sobre los caldos que pruebes, pero de que te reirás y mucho, de eso no me cabe ninguna duda.

En DolceCity Madrid: Enocircuit