Jueves, 31 Enero 2008

Curso Intensivo de FOTOGRAFÍA para aficionados

por Esther Polo
He de reconocerlo: soy tecnológicamente analfabeta: no tengo ni idea de cómo sacar partido al 90% de las funcionalidades que ocultas (al menos para mi) por algún menú perdido esconden mi móvil y mi cámara de fotos. Me compro siempre el último modelo de todo y al final los únicos que me acaban quedando claros son los botones de ON-OFF. “Que no te tomen por tonto” reza un famoso eslogan. Pues o a mí los dependientes me la cuelan todos o es que tengo que hacer un curso intensivo de fotografía para aficionados desde nivel cero, porque lo de “esta cámara hace unas fotografías increíbles” ya me está resultando cansino. ¡Si yo solo quiero que los ojos no me salgan rojos!.

Escuela Superior de Fotografía Flash. Así se llama el centro de Madrid que imparte el curso intensivo, intensivísimo que yo estoy buscando para mí. Es interesante que contactes con ellos para consultarles próximas fechas, aunque la norma que se repite es que este tipo de curso sea presencial, dure un mes, treinta horas lectivas, dos días a la semana con un horario de 19:00h a 22:00h compaginable con tu actividad diaria. Algo que me ha llamado la atención del curso es su carácter eminentemente práctico, a caballo entre la toma fotográfica y el trabajo posterior de laboratorio.

Por supuesto que no faltarán las minilecciones teóricas introductorias. Es importante conocer los elementos de una cámara: tipos de objetivos, diafragma, velocidad… para saber como interactúan y sus resultados. Otro de los módulos es “haga fotos divertidas en flash”. Olvídate de la típica frase de: “Mi flash es automático, si hace falta luz ya saltará él”. El flash es tu amigo, conócelo y verás cómo te sorprendes. La película o tipo de negativo que utilices también influirá en el resultado.

Descubrirás que hay mil trucos para la toma: composición básica, normas para paisajes y retratos, como captar niños... A los fotógrafos les gusta decir que cuanto mejor esté hecha esa fotografía luego menos habrá que retocar, menos trabajo de alquimia de laboratorio. Aunque perderse o no conocer el procesado de negativos en blanco y negro –me encanta este tipo de fotografía- sería similar a no saber que tu móvil tiene más de una melodía. ¿Y os imagináis que todos los teléfonos sonaran igual? ¡Qué coñazo! ¿no?

En DolceCity Madrid: Escuela Superior de Fotografía Flash