Viernes, 2 Abril 2010

PYGMALION: Cafés al "aire libre" en el centro de Dublín

por Juan Rodríguez
Pygmalion es una de las cafeterías más atrevidas de Dublín: está dentro de un centro comercial, no tiene límites definidos y sus cafés están deliciosos. Ah, y la cafetería también es una discoteca.
Mitad discoteca, mitad cafetería, Pygmalion sigue siendo un enigma. He estado allí, sí, pero desayunando. No he bebido esas eternas jarras de cerveza ni esos cocktails de ensueño que dicen que sirven, no he comprobado si su pista de baile es grande o una caja de cerillas, no he estado en Pygmalion como lo ha estado la mayoría de la muchachada. Yo he estado allí tomando un bollo y un café un domingo por la tarde. Esto, amigos, sólo quiere decir una cosa: me hago tan mayor que los niños por la calle ya empiezan a llamarme “señor” (no hay insulto más desagradable).


Centrémonos pues, en la parte de los cafés, que es la que yo he probado. Su latte y su white coffee están muy ricos, aunque tan ricos y bien preparados como en cualquier otro sitio de la ciudad. Por cierto, mi novia ganó la apuesta sobre qué café de los dos tenía más café propiamente dicho. Yo apostaba por el latte, pero no, éste tiene un sólo “shot” de café por dos del white coffee, que viene a ser “un cortado” en Espana. Su galería (porque las tienen expuestas en mostradores de cristal) de tartas es para aplaudir y venir todos los domingos hasta darle el veredicto a todas.


Qué decir de su salón al “aire libre” (lo que aquí se llama “market-hall style”, más sobre esto luego), que es un sitio muy chulo para tomarse algo una sobremesa. Tienen mesas individuales, sofás y unas mesas largas de madera en plan comedor con banquetas altas que me hicieron bastante feliz (estoy obsesionado con las banquetas altas, los vasos grandes y las chocolatinas largas… quizá intentando suplir algunas carencias propias, no lo sé, no abramos esa compuerta).

Un sitio de naturaleza bicéfala como éste sólo puede estar ubicado en un lugar igualmente atrevido, el Powerscourt Townhouse Centre, un centro comercial maravilloso y estratosférico que te hace sonar con una vida mejor (la que ellos ofrecen en sus tiendas y bares, of course).

En DolceCity Dublin: Pygmalion