Martes, 28 Abril 2015

El Rastrillo: muebles y objetos vintage en pleno centro de Bilbao

por Itziar Moreno
En este encantador espacio puedes encontrar de todo, casi literalmente: espejos, lámparas, máquinas de escribir y hasta gramófonos. ¡Ideal para nostálgicos y aficionados a la restauración!
En pleno centro de Bilbao, en la calle Iparraguirre está El Rastrillo, una especie de mercadillo donde encontrarás un totum revolutum de muebles antiguos y piezas vintage, perfecto si te gustan los flea markets, los muebles con personalidad o la restauración.
El local no está escondido pero sí suele pasar desapercibido. Y es que desde fuera nada presagia el precioso espacio del interior, con un ambiente de lo más envolvente, como una tienda de memorabilia, perfecta para los más nostálgicos.
Entre sus estrechos pastillos encontrarás un sinfín de piezas de todo tipo, aunque entran y salen piezas nuevas a diario y su inventario cambia constantemente.

Aquí puedes encontrar maletas, lamparillas, lámparas de techo, algunas verdaderos tesoros, relojes, espejos, candelabros, cuadros, alfombras, vasijas, cestos, juegos de té, cajitas, máquinas de escribir, cámaras de fotos, percheros, juguetes, mesas y mesillas, sillones, armarios roperos que parecen transportarte a Narnia y hasta gramófonos en perfecto estado, entre otros objetos curiosos, como maniquíes o libros descatalogados.
El Rastrillo lleva ya más de 25 años dedicado al depósito y a la venta de objetos de segunda mano. Si no has estado nunca puedes pasarte a curiosear o a vender algo, si es que quieres deshacerte de algún objeto antiguo de tu casa. Además, es el típico lugar donde puedes regatear, como si estuvieras en los mercadillos de Londres o Paris.

¡Todo un tesoro desconocido en pleno centro de Bilbao!.

En DolceCity Bilbao: El Rastrillo

El Rastrillo ( Ver plano )

Iparraguirre Kalea, 42
Tel: 944216419
Web: www.el-rastrillo.com

En este local en pleno centro de Bilbao ofrecen toda clase de muebles y objetos vintage: espejos, lámparas, sillones, mesas, candelabros, cuadros, máquinas de escribir y hasta gramófonos. ¡Ideal para nostálgicos y aficionados a la restauración!.