Viernes, 9 Septiembre 2016

LA CONFITERIA: Un bar ubicado en una antigua pastelería del Paralelo de Barcelona

por Ariadna Alcañiz
Con su bonito exterior e interior modernistas, este singular bar con encanto del Paral•lel es un refugio de buen gusto en una zona de dudosa reputación. De día o de noche, La Confitería es una buena o

La avenida del Paralelo vivió su época dorada desde finales del siglo XIX a inicios del XX, cuando se abrieron las puertas de diferentes teatros y el género de variedades triunfaba con vedettes que ayudaron a romper tapujos y abrir conciencias. Hace tres años, el CCCB presentó una muestra que, precisamente, explicaba toda esta evolución y aunque a día de hoy poco queda de todo aquello, todavía permanecen resquicios de ese pasado esplendoroso. Tal vez, La Confitería, que nos ocupa hoy, es uno de los mejores legados de aquella época pues brilla con luz propia desde 1912 en una zona algo degradada actualmente, aunque el consistorio se esfuerza en revitalizarla.

Situada muy cerca de avenida del Paralelo, La Confitería llama la atención, de entrada, por la maravillosa fachada modernista original, acristalada, que permite ver el interior. El letrero antiguo y los pórticos de madera ya te hacen retroceder en el tiempo y, una vez cruzas la puerta, el interior te embriaga con su atmósfera añeja pues se mantienen muchos elementos originales, como la barra y las estanterías detrás del que fuera mostrador. El nombre del bar se debe al antiguo negocio que ocupaba el espacio, una pastelería, pero ahora la actividad se reduce a las copas -incluso cocktails-, el aperitivo y las tapas sencillas para picar, pues este es un bar sin pretensiones que, eso sí, presume de una localización privilegiada.

Tal vez por ello los precios son algo más altos que en otros bares vecinos de la zona, pero también el continente es más especial. Yo he ido en varias ocasiones a La Confitería: de tarde, para tomar algo y ponerme al día con una amiga; de noche, con motivo de un concierto de un conocido; y hasta de mediodía, pues también abren para el aperitivo. De hecho, los domingos a la hora del vermut suelen organizar actuaciones de música en vivo en la sala del final del local, que antes servía de almacén a la pastelería original, por lo que puede ser un buen momento para rendirle visita.

En DolceCity Barcelona: La Confitería