Lunes, 22 Diciembre 2014

5 tradiciones catalanas de Navidad que dan carácter auténtico a las fiestas

por Ariadna Alcañiz
A pesar de la influencia anglosajona, todavía resisten muchas tradiciones catalanas en época navideña. Hoy recopilo algunas de las más bonitas y curiosas para recordarlas en estas fechas señaladas.
1. El Caga Tió
En Nochebuena –llamada Nit de Nadal- es tradición reunirse en casa antes de acudir a la Misa del Gallo para hacer cagar al Tió –un tronco de madera con ojos y nariz pintados y con una barretina roja-. El origen de esta tradición tan curiosa se remonta siglos atrás, cuando el tronco era quemado en la chimenea para dar luz, calor y abrigo, los mayores regalos que podían haber en aquella época. De ahí que se convirtiera en un elemento mágico hasta ir evolucionando en lo que es ahora: tras darle con un bastón, el Tió caga los regalos de cada uno. Eso sí, primero hay que alimentarlo en los días previos al 24. ¿Ya lo estáis haciendo en casa?

2. Escudella i carn d’olla
El día 25, Navidad, la comida tradicional catalana empieza por un plato típico de nuestra tierra: la escudella i carn d’olla, que en este día especial se presenta en una versión más elaborada caracterizada, sobre todo, por los mega galets. ¿Sabías que la escudella es el plato de sopa documentado más antiguo de Europa? Ya existía en el siglo XIV cuando las familias payesas cocían los restos de los conreos y alimentos de la despensa para hacerla. Ahora, al ser un plato tan elaborado, casi solo se reserva para Navidad y fechas especiales, menos en zonas de montaña, donde es más habitual por su elevado valor calórico.

Foto: Xavier Salmerón Carbonell vía Pinterest.

3. Los Pastorets y el Pesebre
Otro clásico de la Navidad catalana son estas dos representaciones del nacimiento de Jesús; la primera una obra teatral cuyo origen se remonta a las historias que se contaban en el Medievo tardío, aunque los primeros textos dramáticos no aparecieron hasta el siglo XIX. Por su parte, el Pesebre es una tradición que consiste en instalar en casa la representación del nacimiento de Jesús con figuritas, donde no puede faltar el caganer, un emblema de la cultura catalana que, lejos de ser ofensivo, devuelve a la tierra lo que proviene de ella, siendo un símbolo de salud y prosperidad. Finalmente, también existe la tradición de los Pesebres vivientes, como el Sant Pere de Ribes, que se celebra en escenarios singulares de la comarca para recuperarlos para la ciudadanía.

Foto: Brad Larsen vía Pinterest.

4. Sant Esteve
Mientras en el resto de España, el día fuerte, además de Navidad, es Nochebuena, aquí también celebramos el día posterior: Sant Esteve, un día festivo que este año nos da para un fantástico puente! Su origen se debe a que, siglos atrás, era necesario un día para el viaje de vuelta a casa tras visitar a la familia y así se convirtió en un día no hábil. La tradición manda comer canelones, un plato que nace de la necesidad de aprovechar los restos de la comida de Navidad del día anterior. Como curiosidad añadir que, tal como me explicaron en el restaurante La Venta, este plato de origen italiano solo se arraigó con fuerza en Catalunya –no en el resto de España-, convirtiéndose en un plato típico también de nuestra tierra.

Foto: Barcelona Design Flats vía Pinterest.

5. L’home dels nassos
Un personaje mitológico catalán que, según cuenta la leyenda, tiene tantas narices como días tiene el año para acabar. Como solo sale el 31 de diciembre, le vemos con una nariz pero, en realidad, tiene ¡hasta 365! Esta leyenda ha derivado a la Cursa dels Nassos, organizada por el Ayuntamiento de Barcelona cada 31 de diciembre –inscripciones ya cerradas para la edición de este año- tomando el relevo de la llamada Cursa de Sant Silvestre que desde 2004 pasó a tener su denominación actual. Lo singular de la carrera es que muchos de los participantes van disfrazados y reina un buen humor que le da su carácter popular.