Miércoles, 28 Mayo 2014

Restaurante DOS PALILLOS: Cocina japonesa de fusión en Barcelona

por Ariadna Alcañiz
Este proyecto del exBulli Albert Raurich presenta una cocina elaborada que fusiona la gastronomía asiática con el tapeo español. ¿El resultado? Sabores complejos que alimentan el espíritu.
Desde que escribí el post sobre los mejores restaurantes japoneses de Barcelona que tenía pendiente una visita al Dos Palillos. Lo cierto es que es un sitio del que me habían hablado desde distintos frentes pero no me llamaba la atención hasta que a raíz de ese artículo me lo volvieron a recomendar. Decidí que ya no podía esperar más: Tenía que hacer algo, así que convencí a mi querida madre, como en el Koy Shunka, para iniciarnos juntas en la cocina de Albert Raurich y hasta convencimos a un amigo para que nos acompañara.


Reservamos en el turno de las 22:15 h, porque al ser un espacio tan limitado es obligado reservar
y, además, por turnos, empezando alrededor de las 20 h. Me chocó que, habiendo reservado con franca antelación, nos sentaran en la zona más apartada de la barra –cerca de los servicios- pero al final no resultó ser mal sitio pues al estar aislados gozamos de más tranquilidad e intimidad, mientras podíamos observar qué se cocía en los bastidores de la cocina.


Antes de proseguir con mi experiencia con su menú degustación, explicaros que el restaurante se divide en dos zonas: la barra de tapas, a la que se accede directamente desde la calle, y, pasada esta, la barra asiática, cómoda y amplia pero con taburetes. Así que es un sitio en el que no hay mesas por lo que tal vez no sea lo más cómodo para edades avanzadas.Tampoco para paladares conservadores pues, tras probar el más corto de sus menús, puedo decir que, como se supone en un restaurante de estas características, hay combinaciones creativas y sabores sorprendentes que se difrutan mejor con paladares abiertos. Tras el aperitivo, empezamos con un combinado de hígado de rape con shiitake y jurel crudo que supuso un gran comienzo.


Pero luego hubo una retahíla de platos que me dejó algo indiferente; imagino que me esperaba más. Pude probar tapas asiáticas frías como el sunomono de algas y moluscos así como platos más originales como las cabezas de espárrago blanco aderezadas con una salsa que ahora lamentablemente ya no recuerdo. También había opciones donde mandaba el producto, como las tres sabrosas gambas a la plancha, y platos calientes como las gyosas, ¡de textura increíble!


Pero en cuanto a sushi, lo presentaban en caldo de marisco con arroz y la alga nori desecha que, aunque estaba bueno, no fue suficiente para saciar mi apetito de pescado crudo. Eché en falta un temaki o sashimi en condiciones, un plato que, por lo que he visto, hacían antes pero ahora ya no o, por lo menos, no en el menú corto. ¡Una pena!


Acabamos con una de sus tapas estrella: una minihamburguesa de carne de vaca acompañada de un coqueto pan casero y luego vinieron los postres. El primero, que combinaba unos huevos macerados en un jugo dulce y helado de te me sorprendió a todos los niveles: texturas y sabor. Y, para culminar, cerraba el festival dos buñuelos japoneses con chocolate, que eran ¡una bomba de cacao!


Para mi gusto, que soy una apasionada del sushi, el Dos Palillos no llega al nivel de otros; los platos son buenos pero no hubo ninguno que me hiciera levitar en un éxtasis gustativo como logró el sashimi del Koy Shunka o el postre casero del Hostal de la Plaça. Eso sí, vale la pena porque es un espectáculo en sí mismo. Hay todo un ejército de cocineros -hombres jóvenes, la mayoría- detrás de la barra y cada uno te va presentando su especialidad. Con este amplio equipo, la factura acaba siendo abultada –95 euros por comensal en nuestro caso- y, dadas las circunstancias del restaurante –en barra, con horario estipulado, etc-. no sé si es proporcional a la experiencia.

En DolceCity Barcelona: Dos Palillos

Dos Palillos ( ver plano )

Carrer d'Elisabets 9
Tel: 933040513
Web: www.dospalillos.com

Un lujo de bar de tapas con una idea conceptual acorde con nuestros tiempos: tapas asiáticas. ¿Lo mejor? Poder comer en la barra asiática casi dentro de la cocina y saborear los mejores platos elaborados con verduras, carnes ecológicas y pescado fresco.