Miércoles, 7 Mayo 2014

LA CASETA DEL MIGDIA: Un mirador privilegiado en Barcelona donde desconectar

por Ariadna Alcañiz
En lo alto de la montaña Montjuïc encontramos este refugio privilegiado con unas fantásticas vistas donde desconectar del mundanal ruido. Ahora en primavera es el momento perfecto para descubrirlo!
Barcelona no termina en La Rambla y el Passeig de Gràcia. Cuenta con maravillosos rincones que solo el barcelonés auténtico conoce y sabe disfrutar. Uno de ellos es, sin duda, esta Caseta del Migdia que lleva ya varias temporadas de verano (¿8, 10?) ofreciendo una alternativa de ocio única en la ciudad que destaca por méritos propios. Antes de ponernos a relatar sus virtudes, aclarar que, de momento, no abre cada día, solo en fin de semana y festivos. Tenemos que esperar hasta la noche mágica de San Juan para que empiece la temporada alta y abra entre semana.


Pero para ir abriendo boca, quería presentárosla, porque es un plan estupendo para cualquier momento del fin de semana. Para empezar, ofrece una fantástica panorámica de Barcelona desde una ubicación privilegiada que llama a la tranquilidad y al sosiego. Aquí no se trata de un sitio de postín donde te clavan por disfrutar de las vistas; todo lo contrario, es un sitio informal y distendido donde relajarse con los amigos y arreglar el mundo.


Además, tienta con algunas opciones caseras para comer in situ mientras se disfruta de la puesta de sol. Su parrilla ya es famosa como sus butifarras -¿la nueva moda gastronómica?- pero también presenta opciones vegetarianas como crepes para matar el gusanillo en caso que aflore. Una genial iniciativa que todavía toma más cuerpo en verano, cuando funciona a todo ritmo y es el sitio ideal para reunirse antes de una sesión de Cinema a la fresca. ¡Ganas de verano!
Créditos: mammaproof, timeout.cat


En DolceCity Barcelona: La Caseta del Migdia

La Caseta del Migdia ( Ver plano )

Mirador del Migdia, s/n
Tel: 693992760
Web: www.lacaseta.org

Gracias a la colaboración entre Marc Ros y el Ayuntamiento de Barcelona, la ciudad recuperó este enclave mágico en lo alto de Montjuïc donde disfrutar de las vistas y, ahora, también de un ambiente distendido con incluso alguna opción para comer.