Viernes, 21 Diciembre 2012

LA CASE DE COUSIN PAUL: Guirnaldas de colores en Barcelona

por Ariadna Alcañiz
Ilumina tu hogar estas fiestas, y siempre, con una bonita guirnalda de esta firma francesa que triunfa en medio mundo con una idea de partida bien simple: bolas de colores manufacturadas en Tailandia.
Oh là là! Siento recurrir al tópico pero, tras leer la romántica historia detrás de La Case de Cousin Paul es lo primero que he pensado pues me he llevado una gran sorpresa. Y es que os quería hablar de esta tienda de la calle Avinyó tan pronto la descubrí hace unas semanas pero al indagar un poco más sobre ella, he caído rendida totalmente.


Pero, antes de entrar en sus inicios, informaros de qué va. La Case de Cousin Paul es una tienda dedicada en exclusiva a guirnaldas y faroles de colores que se producen artesanalmente en Tailandia. Lo divertido es que uno puede diseñar sus propias combinaciones entre un sinfín de opciones y sus tiendas se asemejan más a un local infantil que a una tienda tradicional.

No debería sorprender que se trate de un negocio francés. Recuerdo cuando vivía en París que les encanta iluminar con pequeñas lucecitas desde pisos particulares hasta bares, tiendas y demás espacios públicos, un recurso que tengo que admitir que me encanta porque otorga calidez sin demasiado esfuerzo. En el caso de La Case de Cousin Paul, además, aporta color pues, tanto si visitas su tienda de Barcelona como la online, podrás comprobar que ofrecen un gran surtido cromático –hasta 50 tonalidades-.


¿Y cuál es la historia que me ha atrapado de esa manera? os preguntaréis. Pues un negocio tan encantador no podía tener un mejor inicio: Stéphane y Sophie se conocieron trabajando en la FNAC –eso cuentan en su web-, se enamoraron y, tras ahorrar durante un tiempo, se embarcaron a dar la vuelta al mundo. Casi un año después regresaron y se trajeron con ellos unos bonitos sets de bolas de colores hechas a mano en Tailandia por Atthakrit, un local que se convirtió en amigo.


Tuvieron tanto éxito entre familias y amigos que, pronto, se les ocurrió empezar a colaborar con él de una forma más profesional y así surgió el germen de este peculiar negocio. ¿El nombre? Pues la cereza final del relato es que al poco tiempo, del amor de Stéphane y Sophie nació un bebé al que llamaron Paul. No hay duda que en este caso el niño más que un pan bajo el brazo, llevaba ¡todo un negocio!

En DolceCity Barcelona: La Case de Cousin Paul

En La Case de Cousin Paul tanto puedes llevarte alguna guirnalda de un color concreto como realizar tu propia composición, eligiendo de unas 50 tonalidades. Además, también tiene faroles, muy vistosos como elemento decorativo.