Jueves, 25 Octubre 2012

Descubre el HASH MARIHUANA CÁÑAMO & HEMP MUSEUM BARCELONA

por Ariadna Alcañiz
Desde el pasado mes de mayo contamos con un museo dedicado al cáñamo gracias a la iniciativa privada del holandés Ben Dronkers. Y viene con un reclamo extra: Su ubicación en el histórico Palau Mornau.
Tenía pendiente una visita al Hemp Museum de Barcelona desde su inauguración en mayo y, finalmente, lo visité esta semana, atraída por su participación en el festival 48 H Open House que, recordad, tiene lugar este fin de semana. Este singular museo dedicado a la planta del cáñamo y sus diferentes usos –desde el recreativo al medicinal pasando por el industrial- participa por su excepcional ubicación en el magnífico Palau Mornau, un edificio que forma parte del patrimonio histórico de Barcelona y es un monumento catalogado.


El domingo a partir de las 11 h ofrecerá gratuitamente tours guiados de 30 minutos con motivo del festival arquitectónico
y es una ocasión perfecta para descubrirlo, si todavía no lo conoces. A nivel histórico, merece mucho la pena pues se trata de un edificio ilustre ya en el siglo XV, cuando era la vivienda de la familia Santcliment. José Francisco de Mornau –quien le da nombre- fue su propietario entre finales del siglo XVIII y el XIX, mientras que a inicios del XX la casa estaba en manos de Joan Nadal. Fue él quien encargó ampliar el edificio con un proyecto de Manuel J. Raspall, quien le añadió el estilo modernista que puede apreciarse actualmente.


Relato estos datos porque uno puede apreciar las dos zonas diferenciadas –la medieval y la modernista- de una forma muy evidente gracias a la estupenda rehabilitación que se ha llevado a cabo de la mano del actual propietario, el holandés Ben Dronkers, y a cargo del arquitecto Jordi Romeu. Diez años de obras han sido necesarias para que el Palau Mornau luzca en todo su esplendor, con una reforma fiel a sus características modernistas pero, lógicamente, añadiendo símbolos de su actual función como museo del cáñamo. Las bonitas vidrieras son buen ejemplo de ello, a algunas se les ha añadido la planta de la marihuana, que se integra elegantemente en el resto del dibujo; a otras el nombre del museo… Y no solo eso, sino que el motivo de la marihuana se puede apreciar en distintos detalles del museo, dándole coherencia a su vocación museística.


Porque, aparte de histórico, el edificio también merece mucho la pena como un museo único en su especie –bueno, en realidad hay dos, el primero de ellos en Ámsterdam- consagrado a la planta del cannabis y sus usos. El objetivo de Donkers es mostrar que la planta de la marihuana va más allá de su efecto psicotrópico –que también y está representado en el museo- y dignificar su influencia en los ámbitos de la literatura, la cultura y la religión. Lo cierto es que es bastante revelador pues uno aprende muchísimas cosas del cannabis gracias a la multitud de objetos que se exponen, todos pertenecientes a la colección particular de Donkers.


Las salas se han organizado según temáticas
y, siguiendo el orden que nos proponen desde el museo, el recorrido empieza con una dedicada a la planta de la marihuana desde la botánica y la medicina, para seguir con una bonita sala con numerosas pinturas de la edad de oro de Holanda y Bélgica donde se representan escenas de gente común fumando en coffee-shops. Otra sala está dedicada a los usos industriales del cáñamo en la historia, desde su utilización para fabricar barcos en el siglo XV –por ejemplo, se mencionan sin confirmar las carabelas de Cristóbal Colón- hasta productos más actuales como ropa y complementos.


En la parte final del recorrido se profundiza en la influencia de la marihuana en la literatura, la religión y la cultura pop.
La verdad es que incluye anécdotas simpáticas como redescubrir las “espinacas” que utilizaba Popeye para ganar fuerzas –recordemos que siempre fumaba su pipa- u otras menos alegres pero igual de impactantes como la propaganda que utilizó el gobierno de EEUU en su campaña antidroga de los años 30 a cargo de Harry J. Anslinger y motivada por razones económicas -"interesaba" potenciar el uso industrial del plástico en detrimento del cáñamo-.


Como veis, son muchas las facetas y nuevas perspectivas que nos brinda este museo entorno a la planta del cannabis. Y todavía hay más sorpresas en la planta baja del edificio. Y es que en lo que eran las antiguas cocheras se ha habilitado un espacio expositivo de acceso gratuito donde se organizan muestran temporales de artistas emergentes que tengan en su obra un vínculo con la temática del museo. No hay duda de que han pensado en todo.

En DolceCity Barcelona: Hash Marihuana Cáñamo & Hemp Museum

Hash Marihuana Cáñamo & Hemp Museum ( Ver plano )

Carrer Ample, 35
Tel: 933197539
Web: hashmuseum.com/es

Abierto en mayo de 2012, el Hemp Museum de Barcelona es hermano del museo homónimo de Ámsterdam dedicado a la planta del cannabis y sus usos, que van desde el recreativo al medicinal e industrial. Su ubicación en el modernista Palau Mornau es un plus.