Miércoles, 30 Julio 2008

Lady Desidia, broches de autor en Kebonikö Barcelona

por María Padín
Pon un broche en tu vida. Y más si es de Lady Desidia. Es mi sabio consejo de hoy. Exclusividad artesanal y un toque de autor, con el marchamo entre inquietante y atrayente del universo Burtoniano.
Desidia, dícese de la pereza y el sopor que se adueña de mis sentidos cuando se enciende la peligrosa lucecita del debes hacer... y yo me dejo llevar por las susurrantes voces de la procrastinación y la fútil pérdida de tiempo. En estos menesteres tan dilemantes descubrí a Lady Desidia, intentando zafarme de la obligación, no me digáis que Internet no es un as repartiendo las cartas.

Y es que Lady Desidia se dedica a otra de mis perdiciones: los broches. Bajo tan sugerente alter ego se esconden Vanessa, quien da vida con sus ilustraciones a unos especiales y artesanales broches, y Fernando, su principal apoyo y impulsor en esta aventura, quien le proporciona el soporte cerámico para estas singulares joyas.

El niño bolsa, la chica con pájaros en la cabeza, los enamorados, el trío de monstruitos... Todos ellos los adoptaba y me los llevaba a casa, porque me recuerdan la estela entre ingenua y macabra de Edward Gorey, uno de mis contadores de historias e ilustradores preferidos. Estos personajes en riguroso blanco y negro nacidos de los dibujos y garabatos inconscientes de Vanessa y pintados a mano en una fina y pulida placa mezcla de cerámica y papel pueblan sus creaciones.

Pon uno en tu solapa y escucha los secretos que te explica tu nuevo amigo, seguro que no pasarás desapercibida. Lady Desidia te garantiza la exclusividad, porque en la elaboración de sus nuevos personajes siempre introduce nuevos elementos y cambios, para no aburrirse, con lo que cada uno es único.

Lady Desidia en Kebonikö

Kebonikö ( ver plano )

Carrer del Penedès 3
Tel: 663263697
Web: www.keboniko.com

Pese a las reducidas dimensiones de la tienda, la oferta es inmensa: las pulseras de tela y las diademas de Olula se casa; divertidos muñecos de trapo como el señor pollo; los bolsos de Alyona; delicados collares de ganchillo y cuentas...