Viernes, 16 Mayo 2008

Olvidando a Velázquez. Las Meninas, en el Museo Picasso

por María Padín
Cualquiera que se haya paseado por el Prado habrá comprobado la de gente que se arremolina alrededor de Las Meninas de Velázquez. A veces es tal la cantidad de cabecitas delante del cuadro, que no alcanzas a ver ni a la infanta Margarita. No sabría identificar la causa, pero lo cierto es que esta obra ejerce una poderosa atracción sobre espectadores y artistas. No hay más que contemplar el profuso estudio creativo que efectúo Pablo Picasso sobre Las Meninas, y que se exhibe en el Museo Picasso.

El Museo Picasso no será el Prado, pero nos trae nuestra ración de Meninas con la exposición Olvidando a Velázquez. Las Meninas, que pretende mostrar las obras en las que el artista malagueño explora y experimenta con la tradición española, especialmente sobre la figura de Velázquez y su creación emblemática. Aunque esta muestra también exhibe las interpretaciones que otros creadores contemporáneos han hecho de la serie de las Meninas.

No se trata tan sólo de llevar las Meninas al estilo de cada pintor, al surrealismo de Dalí, al rotundo expresionismo de Saura o a la divertida ingenuidad pop de Antonio de Felipe con su In-fanta de Limón II, sino que estas recreaciones suponen también un estudio concienzudo del espacio y el reflejo tan novedosos ya concebidos por Velázquez. Como el propio Picasso dijo:“Si fuese yo, llegaría un punto que pensaría para mí: ¿y si desplazo ésta un poco a la derecha o un poco a la izquierda? Si se diese el caso, lo haría a mi manera, olvidando a Velázquez”.
 
Una de las miradas más sorprendentes a las figuras velazquianas es la de Juan Downey, que se sirve de la instalación, performance y vídeo para reflexionar sobre las miserias político-culturales de nuestra sociedad desde la corte de Felipe IV.

Olvidando a Velázquez. Las Meninas
Hasta el 28 de septiembre de 2008
Museo Picasso

Museo Picasso ( Ver plano )

Carrer de Montcada 13
Tel: 932563000
Web: www.museupicasso.bcn.es

La importante ampliación que sufrió el museo en 1999 supuso la anexión de otros dos edificios históricos: la casa Meca y el Palacio Finestres.