Viernes, 7 Marzo 2008

El Museu de la Xocolata convoca un concurso fotográfico

por María Padín
¡Al rico chocolate! Nutritivo para el enamorado cautivo. Pasen y vean la historia jamás contada del cacao... Como no es plan que todo un señor museo se publicite de esta manera, el Museu de la Xocolata ha puesto en marcha un método más instructivo, y seguramente mucho más efectivo: un concurso de fotografía.

Todo aquel que pueda certificar que es mayor de edad y reside en Cataluña puede participar sin necesidad de efectuar el pino-puente, desfilar sin perder la concentracione o recitar en arameo El sueño de una noche de verano, tal y como se exige ahora en la epidemia de casting-concursos que padecemos. Eso sí, para poder ser tomado en serio, deberá presentar una fotografía que verse sobre el chocolate, en cualquiera de sus variedades o sabores.

Hasta el 31 de marzo se puede enviar un máximo de dos obras (en formato JPG, a 72 ppp y sin superar los 100 KB con una medida de 800 x 600 píxeles) al correo del museo: salo@pastisseria.cat. Todas las imágenes a concurso han de ser inéditas, es decir -para que no nos llevemos a engaño-, el autor debe realizarlas para esta convocatoria y no pueden haberse entregado en otros certámenes o similares.

Las 20 obras finalistas se expondrán en la Muestra del Chocolate y el Cacao de Barcelona, que se celebrará del 9 al 11 de noviembre. Asimismo, el ganador será galardonado con 300 € y una cámara, el primer finalista, con 200 € y otra cámara digital, y el segundo finalista, con 100 € y también con una cámara digital. Pero como no hay gloria sin castigo, los premiados cederán irrevocablemente los derechos de explotación de estos trabajos al museo.

Concurso fotográfico sobre el chocolate
Hasta el 31 de marzo de 2008
Museu de la Xocolata

Museu de la Xocolata ( Ver plano )

Carrer del Comerç 36
Tel: 932687878
Web: www.pastisseria.com

Pasear por este antiguo convento agustino reconvertido en museo del placer gastronómico es una experiencia completa: la boca se hace agua, los ojos chiribitas y el intelecto queda saciado.