Miércoles, 30 Enero 2008

Noches de jazz en el Café Vienés del Hotel Casa Fuster

por Ariadna Alcañiz
Tener unos padres sibaritas –como los míos- tiene sus cosas buenas y sus cosas malas. Buenas, pues que aprendes a desarrollar tus gustos, conoces rincones privilegiados y valoras las cosas con el rasero de la calidad. Malas, pues básicamente que se te ponen los dientes largos más a menudo de lo que a una le gustaría, porque siempre aparece cierta envidia cuando te comentan la fantástica comida que les han servido en tal sitio o lo bien que les han tratado en tal otro.

Por ejemplo, uno de sus sitios de preferencia es el Café Vienés del lujoso hotel Casa Fuster, espectacular edificio modernista proyectado por Doménech i Montaner en 1908 y terminado en 1911 que desde hace unos años pertenece a la selecta The Leading Hotels of the World. Con su techo abovedado, sus columnas, sus sofás rojos y ese aire elegante y exclusivo difícil de encontrar en otros sitios –pues, por algo, es un edificio único-, el Café Vienés se me antoja como un oasis en medio del Eixample, y el lugar ideal para apartar tus problemas y dejarte llevar por el espíritu de la dolce vita. Claro, que tan selecto marco, también conlleva selectas carteras, con lo que yo –y mi sueldo mileurista- casi mejor lo dejemos para una ocasión verdaderamente especial.

Además, este enero, programan las noches de los jueves, una sesión de jazz de 21 a 23 h, para llenar de aún más magia si cabe tan singular espacio. Según me han contado, la acústica es buenísima, así que la mínima consumición de 15 euros está más que justificada. ¡Qué suerte tienen algunos!

Café Vienés
Hotel Casa Fuster