Lunes, 3 Diciembre 2007

Le Swing, la moda que no pasa de moda

por María Beneyto
Sinónimo de moda y antimoda. De lo que un día fue y quizás podría volver a ser. De lo que se llevó y se vuelve a llevar. De estilo clásico pero renovado. De la moda que pasó pero que no caducó...Eso es Le Swing. El templo de la moda vintage en Barcelona convertido en un must de los amantes de la moda en su estado más puro y primigenio.

Sus responsables, que ya cuentan con dos tiendas en la ciudad condal y amenazan con irrumpir en la esfera madrileña, viajan de aquí a allá en busca de prendas únicas y excepcionales cargadas de historia y dispuestas a encajar en los looks más actuales. Prendas de diseñadores tan destacados como Valentino, Christian Dior, Sonia Rykiel o su más que admirado Yves Saint Laurent comparten escena con accesorios y complementos que causarán furor entre los amantes de la moda de espíritu más cool.

Y no será para menos, cuando numerosos estilistas recurren a Le Swing para completar sus reportajes de moda con detalles más transgresores o bien en un intento por recuperar la moda que rompió esquemas hace unos años y que ahora amenaza con volverlo a hacer. Y es que aquí, en sus piezas de los sesentas, setentas, ochentas y noventas, encontrarás lo último en tendencias de moda. Creaciones de décadas pasadas que marcaron un antes y un después y que ahora, unos cuantos añitos más tarde, siguen dando qué hablar.

Personalmente, lo que más me apasiona de esta tienda son sus accesorios (pendientes, broches, zapatos, botas, bolsos, gafas de sol con y sin cristales…). Verdaderas reliquias del pasado antes las que más de una dirá: ¡Anda, si mi abuela/madre tenía uno así! ¡Y porqué no lo guardé! Pero por suerte tenemos a los chicos de Le Swing para hacerlo por nosotros y recordarnos que lo que transformó la moda en un momento, tarde o temprano, volverá a hacerlo!

En DolceCity Barcelona: Le Swing

Le Swing ( Ver plano )

Carrer Rec, 16
Tel: 933101449
Web: www.leswingvintage.com

Un paraíso en blanco inmaculado donde los zapatos, bisutería, bolsos, tocados, gafas de sol y un sinfín de pequeños caprichos tientan a los clientes en una puesta en escena lograda con grandes dosis de glamour y clase.