Lunes, 3 Diciembre 2007

Kit Kat, la comida rápida de la zona alta

por María Beneyto
Atención. Aviso para navegantes: nos encontramos en la zona alta de la ciudad, en los alrededores de una incondicional de la noche barcelonesa como es la zona de Santaló y Amigó, y aquí lo que más se estilan son los pelos engominados para ellos y los taconazos para ellas.

Entre tanto niño y niña mona, una nota discordante, al menos un toque cool que destaca en el ambiente de camisa, Volkswagen Golf y brillo de labios. Es el restaurante-bar de copas Kit Kat, que como su nombre bien indica es un paréntesis entre la monotonía de los locales vecinos. Con una decoración muy cuidada en tres únicos colores, blanco, rojo y negro, el Kit Kat se abre como una alternativa para la gente joven que busca comer bien y barato sin renunciar a los detalles de una elaborada presentación y unos ingredientes de calidad.

Como todo buen restaurante de comida rápida, sus recetas estrellas son los bocadillos. En este caso, predominan aquellos que fusionan sabores y texturas como el Tango (solomillo de buey, mousse de foie de canard, cebolla confitada y reducción de soja) o el Mariachi (pechuga de pollo, salsa especial de curry y manzana frita). Sin tampoco menospreciar sus deliciosas ensaladas que poco tienen que envidiar, aunque solo sea por la cantidad (aquí las raciones son bastante cumplidas), a sus más reñidos adversarios como el Sandwich&Friends. Más que recomendables la Acid Jazz y la Bossa Nova.

Como veis aquí todo va de música. Así que si os animáis después de tomaros vuestra primera copita en el Kit Kat, podéis optar por su hermana mayor, la discoteca Zac Club, en manos del mismo propietario y que promete una noche diferente a lo que habitualmente podríais encontrar por la zona.

En DolceCity Barcelona: Kit Kat

Kit Kat ( Ver plano )

Carrer de Laforja 132
Tel: 932405248
Web:

decoración muy cuidada en tres únicos colores, blanco, rojo y negro, el Kit Kat se abre como una alternativa para la gente joven que busca comer bien y barato sin renunciar a los detalles de una elaborada presentación y unos ingredientes de calidad.