Miércoles, 28 Noviembre 2007

Treca de París: saber vivir, saber dormir

por Ivana Muntán
Por qué en el mundo de hoy son tan comunes las depresiones, el estrés, la fatiga y los ataques recurrentes de angustia es una pregunta que no puede tener una única respuesta. Sin ser una entendida en la materia, yo creo que no se puede reducir todo al simple hecho de que el ritmo laboral nos amarga la vida.

Cuando pienso en lo poco que cuidamos la calidad y la cantidad de nuestro sueño, me indigno. Que alguien gaste un dineral en algo relativamente innecesario y luego pase con el colchón más sencillito del mercado, me da una idea de la equivocada escala de valores de más de uno. Odio escuchar aquello de que pasamos más de media vida durmiendo y es una pérdida de tiempo. Y eso de “vive rápido, muere joven y deja un bonito cadáver” me parece una expresión bastante censurable si te paras a analizarla detenidamente.

Puede ser algo melodramático pero como ya me pasó cuando escribía el post sobre las camas de Duxiana, todos estos pensamientos se agolpan en mi interior cuando me dispongo a escribir sobre los colchones de la firma francesa Treca de París.

Treca de París nos propone modelos personalizados, más cerca de las necesidades y de las sensaciones de cada uno. La cuidadosa selección de materias primeras (cachemira, algodón, lino, seda, lana pura y lana virgen) pone en marcha la primera fase de un sueño sano. La combinación personalizada entre el somier, el colchón y el "sobrecolchón" se encarga del resto.

Treca de París fue precursora de la verdadera cama de relajación. Las camas de la línea Relajación de Treca de París contribuyen al descanso y son extremadamente versátiles. Estudiar, ver la tele, leer o navegar por internet con el portátil, es posible mientras nuestra estructura corporal goza del merecido descanso en la cama.

Otra cosa es que queramos dejar descansar nuestra mente...

Treca de París en Palau del descans