Jueves, 15 Noviembre 2007

El Raval, mestizaje y modernidad en Barcelona

por Ariadna Alcañiz
Antes de nada, debo decir que a mí me encanta el Raval. Para ir a cenar, tomar algo, desde un cocktail a un te exquisito, de compras o de paseo, este barrio barcelonés tiene muchos rincones especiales que merecen la pena conocer. Su aire mestizo, pues aquí –junto al Barrio Gótico- es donde se concentra el mayor número de inmigrantes de la ciudad, le da esos aires internacionales tan propios de las grandes urbes, a lo que contribuye la abundante presencia de extranjeros que se han instalado aquí atraídos por su gran oferta cultural y de ocio.

Desde la plaza del Macba, donde observar los (atractivos) skaters probar trucos imposibles, pasando por las calles llenas de tiendas interesantes como Notariat o Doctor Dou, hasta los bares de Joaquín Costa o los restaurantes de la plaza de la Gardunya con el mercado de la Boqueria de fondo, son muchos los atractivos de este barrio en auge de la ciudad.

Y si queréis un sitio especial de verdad, yo os recomendaría el romántico café El Jardín delante de la escuela Massana y dentro de los jardines Rubió i Lluch, que, en medio del bullicio del barrio, es un remanso de paz, perfecto para la charla tranquila y las confesiones.