Martes, 28 Agosto 2007

MERCAT DE SANTA CATERINA, un mosaico de historia

por Verónica Rodríguez
Recuerdo que de bien pequeña mi abuela solía llevarme de la mano desde la Plaça Urquinaona hasta la plaça de la Catedral, bajando por Via Laietana, para adentrarnos en el mercado de Santa Caterina. Aquel mercado viejo y concurrido me abría la puerta de un universo maravilloso de olores y caras desconocidas que de vez en cuando me daban a probar una jugosa aceituna o un pedacito de queso.

Hace pocos meses inauguraron el nuevo mercado, obra de los arquitectos Enric Miralles y Benedetta Tagliabue, con su espectacular cubierta de colorido mosaico diseñada por el artista Toni Comella. Al visitarlo por primera vez, tras su restauración, no pude reprimir un sentimiento de nostalgia. El viejo mercado, de cuya estructura original se conservan las puertas de entrada, seguía siendo en esencia el mismo pero sencillamente mucho más espectacular. Situado en el barrio de la Ribera, el Mercat de Santa Caterina fue el primer mercado cubierto de la ciudad, inaugurado el año 1848. Su historia empieza con el derribo del convento de Santa Caterina, cuyos terrenos fueron concedidos al ayuntamiento de la ciudad para levantar el mercado.

Las obras de remodelación del antiguo mercado dejaron al descubierto importantes restos arquitectónicos del ábside del monasterio, espacio que, con el fin de las obras, se puede visitar, uniendo, una vez más en Barcelona, historia, arte y comercio."

En DolceCity Barcelona: Mercat de Santa Caterina