Lunes, 9 Julio 2007

El Lienzo de los gazules

por Ivana Muntán
En el Lienzo de los Gazules uno puede encontrar productos de decoración poco corrientes y muy personales. Si es posible explicar que comprar una butaca y decidir como tapizarla es un trabajo de búsqueda interior, entonces también es obligado admitir que, para hacerlo, el mejor sitio es esta cadena de franquicias.

En sus tiendas podemos encontrar telas, muebles de madera y forja, ropa de cama y mesa, y complementos tales como lámparas. La colección de telas es espectacular, no puedes marcharte sin elegir una de ellas para una necesidad que cuando entraste ni siquiera sabías que tenías. Además, la posibilidad de confeccionarte un visillo nuevo y renovar esa habitación de tu casa de la que no estabas muy segura, es un hecho que se hace patente con sólo una ojeada a los textiles.

La colección infantil me produce cierto déjà vu, recuerdo los dibujos y garabatos que guardo en un arcón del trastero y unos cojines con un estampado idéntico a mi bata de parvulario, me obligan a sonreír. Lo observo todo con una mezcla de melancolía y madurez.

El romanticismo del Lienzo de los Gazules se expresa claramente en toda la colección de telas florales y, pese a las rayas, los cuadros y los colores lisos, creo que el concepto que mi cabeza retendrá del establecimiento es justamente ése: el ambiente romántico lo sobrevuela todo y, a veces más sutil, a veces más patente, es el nexo que hace que cada unos de los productos de la exposición encaje en el puzzle de un interiorismo muy cuidado.

En DolceCity Barcelona: Lienzo de los Gazules