Tasca Ángel, las mejores sardinas de Valencia
por David BoscáEs curioso que las mejores sardinas de la ciudad se puedan disfrutar en un local donde te hacen sentir como si estuvieras en una lata de sardinas. Igual es por eso, esa identificación con el pescado..
Mira que nos gusta a los españoles (generalizo pero no me incluyo) pasarlo mal (dejaré de lado el tema de las Fallas y las “despertás”), hacer largas colas, esperar hasta las tantas por una mesa, ¡comer o cenar de pie! Y lo hacemos orgullosamente, porque es algo muy nuestro. Una vez escuché a un norteamericano, que en la cultura de las tapas no hay comida para el tímido, y eso dice mucho de nuestro carácter, especialmente el de los habitantes de algunas ciudades del sur donde esta cultura está más arraigada.
La Tasca Ángel sigue por esos caminos. Un local viejuno (abierto desde la década de los 40 si no me equicovoco), de dimensiones reducidas, con mesitas esporádicas y una larga barra donde dejarse caer y disfrutar de las tapas que tenemos frente a nosotros.
La especialidad de la casa, las sardinas abiertas (sin espinas) con ajo y perejil, una verdadera delicia para los amantes de dicho pescadito. Mucha fama también para los champiñones y los pimientos fritos, sencillos pero sabrosos o la siempre presente sepia a la plancha.
El local se encuentra en una zona de la ciudad con buena tradición de tapas. Muy cerquita de la Lonja, donde se encuentran algunos de los mejores locales clásicos.Os podeis imaginar que el precio es muy aceptable y se puede cenar (y beber) bastante por muy poco dinero, eso sí, si te gusta el jaleo y cenar codo con codo con otros comensales.
En DolceCity Valencia: Tasca Ángel

He de reconocerlo, como buen cinéfilo y enfermo de la expresión pop,
La oferta muy similar al
Hace ya algún tiempo, creo que era jueves, dediqué más de un hora en interrogar a los compañeros de trabajo en busca del restaurante perfecto para una de esas primeras cenas. Después de dirigir el flexo de la oficina y hacer llorar a más de uno con falsas inculpaciones, me quedé con el testimonio de una compañera que nunca más me dirigiría la palabra… La Salita, me dijo, allí es donde voy cada aniversario. Apagué la luz, recogí los trastos y me fui.
Las Croquetas de foie con conejo, el carpaccio de roast beef ahumado, el secreto ibérico sobre masa de jengibre, los raviolis de ceps con crema de trufas y castañas, el steak tartar con mayonesa de anguila ahumada y caviar de alcaparras, el magret de pato con frutos rojos y naranja, la crema de puerros con chips de sardinas o el arroz al horno de bacalao y coliflor, son algunos de los experimentos gastronómicos que os podeis encontrar en La Salita.
El restaurante Joaquín Schmidt es un restaurante muy especial. Primero porque no parece un restaurante. Si no conoces el local, pasas de largo, ya que la entrada bien podría pasar por un domicilio particular. De hecho, una vez dentro, uno tiene la impresión de que va a ser invitado a cenar en la casa de un amigo con pasta, y con muy buen gusto a la hora de decorar.
Os podeis imaginar, lo divertido o frustrante, según la persona, que puede ser esta experiencia. Dejarse guiar por las sensaciones, la fusión de ingredientes en recetas imaginativas, puede ser una auténtica noche de emociones, si estás dispuesto a ello.
Las cenas de grupo, todo un mundo. El que no paga, o se le olvida y todo el mundo se vuelve loco. El que no le gusta nada y marea al personal, el (o la) que no para de hacer fotos en toda la noche, el de los discursos…
En Tráfico de Bocatas, hacen honor al nombre. Primero porque gran parte de la carta la componen bocadillos y segundo, porque, una vez sacan los bocatas o las ruedas, éstos circulan por la mesa como en la M30.
Si eres de los te vas a casar este año o lo vas a hacer próximamente, seguro que tienes un montón de ideas rondándote por la cabeza. Si quieres evitarte preocupaciones y todo el estrés que conlleva organizar una boda, lo mejor que puedes hacer es dejar que te la organicen otros.
Incluso si ya tienes claro dónde quieres ir de luna de miel, hasta eso te lo gestionan, ya que ofrecen un amplio surtido de servicios adaptados a todas las necesidades y bolsillos, desde la boda más sencilla, hasta la más exclusiva en islas privadas, palacios, países exóticos….
La noche aquella que fuimos era porque había un monólogo y, aunque yo pensaba que era algo ‘especial’ que hacen muy de vez en cuando, luego me enteré que hacen monólogos todas las semanas y que, además, hacen muchas otras cosas durante la semana y, además, bastante ‘novedosas’: por ejemplo, hacen una reunión del famoso tupper sex, en el que, los chicos y chicas que quieran, se pueden reunir y ver como una comercial les presenta productos de sex shop, novedades, juguetitos, etc…
Pero bueno, además de estas actividades, Café London es un pub y como tal puedes ir a tomar algo, a hablar con los amigos, a relajarte un poco (tienen hasta sofás)…y, además, pues te ofrece entretenimiento que te hacen preferir este local frente a otros.
Yo creo que hay un problema innovación – cantidad, es decir, cuanto más innovador es el plato, más cuesta hacerlo y menos cantidad se puede poner de ese nuevo plato. Por eso hay gente que quiere calidad – cantidad, es decir, quizá no probar algo tan innovador, pero si comer bien, bastante cantidad y no arruinarse en el intento.
Y no parece que les vaya nada mal: en 2005 y 2006 recibieron premios en el concurso gastronómico Alcorta – Martín Berasategui a la cocina de toda la vida, en particular por el gazpacho de invierno y el rabo de toro. Y si te dan un premio por preparar algo que se prepara en todos sitios desde hace años, será por algo.
El restaurante Refugio es uno de esos restaurantes que ha entrado por la puerta de atrás pero haciendo mucho ruido. Poco a poco va recibiendo recomendaciones, algunas de ellos de reconocidas webs de carácter internacional que lo situan entre los locales más interesantes de la ciudad.
Entre los platos que puedes encontrar en la carta o en los menús tienes rollitos crujientes orientales, tostas de pan casero, ensaladas con frutos secos, foie a la plancha con caramelo, tomate, canela y manzana al jenjibre, hojaldre con manitas de cerdo con confit de pato, lubina al horno, suquet de rape, lasaña de setas con anacardos o confit de pato a la miel y frutas del bosque.
La comida italiana es una de esas cocinas que gusta a casi todo el mundo y que es bastante sufrida. Muy mala tiene que ser para que digas que no te gusta. Lo normal en caso de que la calidad no sea la que buscabas es que te resulte…, indiferente. Eso sí todos estamos de acuerdo en que la mayoría de las veces acabas lleno, saciado, hasta arriba… cualidad que comparten con los restaurantes chinos y lo que es muy bueno cuando antes de cenar o de comer eras de los que decía: 'pues yo hoy tengo hambre'. 
