MORGADO, guisos de autor en Valencia
por David BoscáExtremadura esconde alguno de los secretos mejor guardados del país. Verde en lugar amarilla, con mucha cultura y arquitectura, y con una cocina que seguro que más de uno no se espera. Aquí la prueba

Con los restaurantes ocurre como en el arte, en el cine o en la literatura, existen unos parámetros que nos indican la calidad pero después es cada uno el que decide si le gusta o no. Que hay gente que tiene muy mal gusto, por supuesto. Que hay gente que les sale florecitas donde termina la espalda, pues también es verdad.
Morgado es uno de esos restaurantes de corte clásico que se hay convertido en un imprescindible para muchos vecinos de la ciudad. Cierto es que el precio sirve de filtro para que muchos no podamos disfrutar de sus especialidades ( arrancamos desde los 60 euros por persona), pero esto es parte de la gracia del asunto.
El comedor, un poco pequeño, y la cocina, con raíces extremeñas.

Encontramos platos como el jamón ibérico de bellota extremeño ( el restaurante tiene sus propios animales), los erizos de mar gratinados con curry, las patatas rellenas con foie de oca ( uno de los platos estrellas del local), la ensalada de bogavantre con vinagreta de pimiento, las berenjenas con queso holandés.
Seguimos con guisos de autor, como los garbanzos extremeños con cerdo ibérico, el codillo ibérico con berza o el calderillo de pescado de Roca.
No faltan carnes y pescados como el rabo de toro estofado a la extremeña, el steak tartare, el carpaccio de solomillo con parmesano, el rodaballo a la parrilla o el lomo de caballa en escabeche.
Para el postre, el pudding de manzana y canela con pasas o el hojaldre de café.
En DolceCity Valencia: Morgado













Ya he hablado en este blog de muchos restaurantes, sin embargo, siempre queda espacio para otro más, sobre todo cuando se trata de locales que están apareciendo en zonas en crecimiento comercial y muy emergentes, como están siendo últimamente la del centro de Valencia, la de Conde Salvatierra, o la de Ruzafa, donde el restaurante de la Galette ya apunta maneras.




Siempre que la hora de comer me pilla en el Carmen se me crea un (bendito) problema, que no es otro que elegir entre uno de los muchos menús de mediodía que los restaurantes y bares de este barrio ofrecen. Imagino que será por la dura competencia, pero muchos son los locales que se esfuerzan cada día por ofrecer un menú completo, con una relación calidad-precio excelente.