La iluminación navideña llega a Sevilla
por Laura HojmanNo exenta de polémica, la iluminación navideña ha llegado a la ciudad. Se amplia la iluminación de los barrios y disminuye la del centro. La Plaza Nueva y San Fernando son las zonas estrella.
Es ya un ritual de todos los años, salir a pasear al centro cuando se encienden las luces de Navidad. Aprovechar para comprar algunos regalitos, comprarse un cartuchito de castañas y escuchar villancicos por las calles más transitadas.
Este año, si el ambiente no estaba suficientemente caldeado por las obras del carril bici, la polémica también ha llegado con la iluminación navideña.

Los comerciantes de dos de las calles más emblemáticas del centro de la ciudad, Sierpes y Francos, están que trinan, ya que el Ayuntamiento les ha dejado sin iluminación este año. En señal de duelo, todos los comercios de estas calles han colocado velas en las puertas de sus negocios. Y oye, la cosa también tiene su gracia.
Por otra parte, el ahorro energético ha hecho que la iluminación de este año se reduzca prácticamente a las lucecitas leds azules en los naranjos de la ciudad, que bonito queda, pero se echa de menos un poquito más de alegría en las calles.
Si exceptuamos la Plaza Nueva y la calle San Fernando, la iluminación es bastante escasa este año.

Así que a falta de iluminación, los sevillanos nos las apañamos para crear nuestro propio ambiente navideño.
A pesar del frio y la lluvia, el fin de semana el centro estaba abarrotado. Los restaurantes y cafeterías no daban abasto, las tiendas llenas de gente comprando regalitos y los pubs y discotecas rebosaban de fiestas tipo comidas y cenas de empresa.
Me encantó tomarme un pastelito en el mítico Laredo y comprar algunas cositas en la feria de artesanía.

En la Plaza Nueva unos extraños señores vestidos con capa negra cantaban villancicos mientras un grupo de chicos con dos copitas de más soltaba improperios contra el alcalde subidos a las bicis del Ayuntamiento.
Miles de niños con globos hacían cola para ver el Belén de la sede de Cajasol mientras que el Belén municipal situado en el Arquillo del Ayuntamiento continúa protegido por vallas desde aquel año en que alguien se llevó a la Virgen, un pastor y tres ovejas a casa.
Una de las frases que más se oye por la calle es “qué frío”, pero nuestro particular ambiente navideño está ahí, ya ha llegado.
Este año, si el ambiente no estaba suficientemente caldeado por las obras del carril bici, la polémica también ha llegado con la iluminación navideña.

Los comerciantes de dos de las calles más emblemáticas del centro de la ciudad, Sierpes y Francos, están que trinan, ya que el Ayuntamiento les ha dejado sin iluminación este año. En señal de duelo, todos los comercios de estas calles han colocado velas en las puertas de sus negocios. Y oye, la cosa también tiene su gracia.
Por otra parte, el ahorro energético ha hecho que la iluminación de este año se reduzca prácticamente a las lucecitas leds azules en los naranjos de la ciudad, que bonito queda, pero se echa de menos un poquito más de alegría en las calles.
Si exceptuamos la Plaza Nueva y la calle San Fernando, la iluminación es bastante escasa este año.

Así que a falta de iluminación, los sevillanos nos las apañamos para crear nuestro propio ambiente navideño.
A pesar del frio y la lluvia, el fin de semana el centro estaba abarrotado. Los restaurantes y cafeterías no daban abasto, las tiendas llenas de gente comprando regalitos y los pubs y discotecas rebosaban de fiestas tipo comidas y cenas de empresa.
Me encantó tomarme un pastelito en el mítico Laredo y comprar algunas cositas en la feria de artesanía.

En la Plaza Nueva unos extraños señores vestidos con capa negra cantaban villancicos mientras un grupo de chicos con dos copitas de más soltaba improperios contra el alcalde subidos a las bicis del Ayuntamiento.
Miles de niños con globos hacían cola para ver el Belén de la sede de Cajasol mientras que el Belén municipal situado en el Arquillo del Ayuntamiento continúa protegido por vallas desde aquel año en que alguien se llevó a la Virgen, un pastor y tres ovejas a casa.
Una de las frases que más se oye por la calle es “qué frío”, pero nuestro particular ambiente navideño está ahí, ya ha llegado.
| 2º Concurso de Arte Urbano Lipasam en Sevilla | |
| Por segundo año consecutivo, los contenedores de vidrio de la ciudad se convierten en obras de arte gracias a la iniciativa de Lipasam en colaboración con Montana Shop and Gallery. | |
| Mercadillo de Arte de la plaza del Museo de BBAA de Sevilla | |
| Los domingos por la mañana, la plaza del museo se convierte en una galería de arte al aire libre. Artistas de los más diferentes estilos exponen y venden sus cuadros en un bonito escenario. | |
| Hotel Casa Imperial, una residencia sevillana del siglo XVI | |
| La antigua residencia del mayordomo de la Casa Pilatos es una joya arquitectónica casi desconocida en Sevilla. Hoy reconvertida en hotel, conserva todo su esplendor. | |
| El Fotómata, el espacio para la fotografía de autor en Sevilla | |
| Galería, centro de formación, estudio de producción, pero sobre todo, el Fotómata es un centro de creación e intercambio de ideas y proyectos. Si te gusta la fotografía, no dudes en acercarte. | |
| Hotel Vincci la Rábida, un lugar con encanto en Sevilla | |
| Situado en uno de los barrios con más solera de la ciudad, el hotel Vincci la Rábida te ofrece distintas opciones de ocio como desayunos frente a la plaza de toros o cenas con vistas a la Giralda. | |
« Home | Ocio

