Banana Republic llega a los Campos Elíseos de París
por Marta Reig"Lujo accesible", así es como definen a Banana Republic sus creadores. La firma americana desembarca en los Campos Elíseos de París. Una tienda preciosa con prendas interesantes.
Fue el pasado diciembre cuando la hermana pequeña y chic de The Gap se instaló en una de las avenidas más famosas del mundo. Hace una par de semanas, y con cierto recelo, fui a hacerle una visita, no sabiendo si lo que allí encontraría me gustaría o no.

La primera (y última) vez que entré en una tienda Banana Republic fue en 1993 y, entonces, todo lo que no fuera Zara me fascinaba. Pero desde entonces mucho ha cambiado, y he conocido tantas nuevas firmas que no sabía si mi buen recuerdo se debía a la emoción de entrar en una tienda que no existía en España o a que realmente lo que vendían me gustaba. De mi primera en los '90 aún conservo un pijama, que me he negado a tirar porque está como nuevo, y porque me sigue gustando. Así que a los Campos Elíseos, cual turista, me dirigí para ver de cerca Banana Republic.

La primera impresión fue buena: el interiorismo de la tienda me encantó. Suelos de mármol blanco con detalles negros, una escalera majestuosa, un ascensor retro y decoración art decó. Limpio, luminoso y amplio. Al entrar hay una pequeña planta (300m2) que sirve como aperitivo y donde se exponen las prendas estrella de la marca. Bajamos por la gran escalera de caracol de hierro y encontramos un mueble de madera de aire vintage donde están expuestos los zapatos de tacón, rebajados, de la colección que la firma hizo homenajeando a la serie Mad Men. Me pruebo todos y, a pesar del tacón asesino, son comodísimos. ¡Los quiero todos!

Sigo dando una vuelta por esta enorme planta de 1100m2 situada en el subsuelo y, para mi sorpresa, aún tienen un montón de prendas rebajadas, aunque desgraciadamente no quedan ninguna de la colección Mad Men. A pesar de que las rayas marineras y el color coral de la nueva colección me quieren atrapar, sigo por la parte de las solees, y encuentro varias prendas que me gustan. Pantalones de pinzas, camisas y camisetas y varios vestidos de fiesta. Aunque quedan pocas tallas, no hubiera tenido problemas en fundir visa. Me pruebo varias cosas y los dependientes son amabilísimos, como dicta la filosofía de venta "made in USA".

La sección de hombre ofrece trajes a medida y varias prendas "mágicas" que aseguran no hay que planchar. Me acuerdo de la escena de la peli de los 80 "El Secreto de mi éxito" en la que Michael J. Fox, un joven business man de gran Manzana, llega al trabajo con unos chinos y para la sopresa de todos y en un intento de defender su atuendo sport, dice que son unos nuevos pantalones de traje que no hay que planchar. Parece que la idea tuvo su público en los Estados Unidos.

Tras evaluar la sección de rebajas me merezco una vuelta por la nueva colección. Son prendas de corte clásico, elgantes y no demasiado arriesgadas, para mujeres que apuestan por las piezas básicas con un toque de tendencia. Americanas de rayas, vestidos de algodón, faldas tubo, pantalones pesqueros, vaqueros rectos y un montón de camisetas y camisas básicas. La diferencia principal que veo con la ropa europea (el lugar de fabricación no es) es que los materiales son mucho más prácticos, duros y resistentes. Algodón, cashmere y sintéticos que dan buenos resultados, de esos que aguantan lavadora y secadora. Los precios, para mi sorpresa, no son muy elevados. Supongo que el cambio de decenio (dos veces) tiene algo que ver...

Al ir a pagar (si, caí) me informan de que tengo 90 días para cambiar o devolver el producto. Una pasada. Además me hacen "cliente privilegiado" cuando relleno mi mail en una máquina. Al día siguiente me mandan un mail con un 15% de descuento en mi próxima compra.

Una tienda bonita a tener en cuenta, que ofrece prendas interesantes, a buen precios y que a priori parecen de calidad. ¡La añado ya a mi lista de favoritos!
En DolceCity París: Banana Republic













































































Sí, has leído bien el título de este artículo, no es una broma. Talons Academy es, como su nombre indica, una escuela para aprender a caminar con tacones. Aunque a priori podríamos pensar que estos cursos no son serios, lo cierto es que esta academia tan peculiar ya tiene muchas seguidoras en París. Desde mujeres que se juntan para hacer una despedida de soltera (mucho más original que las clásicas despedidas que todas odiamos, con esos sombreros ridículos) o grupos de amigas que se apuntan para pasar un buen rato. 


Ya sabéis que siento debilidad por los 






