SONY STYLE, la tecnología más puntera en Madrid
por Carla FlamesUn espacio de 1000 metros cuadrados repleto de la tecnología más puntera para que la mires, la pruebes y la compres. Esa es la experiencia que te ofrece Sony en su nueva tienda. Entra y verás.
No creo que exista alguien en todo el planeta que no conozca la marca de televisores, ordenadores, teléfonos móviles y un largo etcétera SONY.
Hasta ahora la multinacional japonesa únicamente poseía un espacio propio en territorio español, más concretamente en Barcelona. Pero la exclusiva ha dejado de ser únicamente para ellos, ya que hace unos meses un amplio local en Madrid se vio invadido por su innovadora tecnología.

Los 1000 metros cuadrados de Sony Style situados en pleno barrio de Salamanca están divididos por dos plantas. La superior es la tienda en sí, donde se muestran todas las familias Sony dispuestas de tal manera que podamos probarlas con la ayuda de entendidos dependientes.


Y bajando a la parte inferior, encontramos un ambiente más chill out destinado a realizar demostraciones reales de productos, simulaciones de “pisos Sony”, eventos de empresa y salas para los cursos de formación –nos informan de estos últimos en su página web-.

En DolceCity Madrid: Sony Style






Si eres de los que celebras el Día del Padre, sorpréndele con este gadget tecnológico, irá a la última, a parte de que es muy sencillo de usar. En cuanto a la capacidad, de momento sólo hay un modelo de 2 GB y una batería que te proporciona 12 horas de música. Más que suficiente para un regalo diferente y útil y cuyo precio no llega a los 85 euros.
La pelea por el mando a distancia va a quedar atrás muy pronto. El consabido
Que me digan que es un derroche de mandos y que tal vez a la larga no resulte tan práctico, no me convence. Es una auténtica gozada de diseño. Agradezco poder olvidarme de esos antiestéticos mandos de metal (a excepción de los más que excepcionales de Bang & Olufsen, por supuesto) y tener algo divertido que pueda sustituirlos. Es cuestión de opiniones, claro, pero... ¿y cuando perdemos el mando de vista y nos pasamos un rato largo buscándolo por toda la casa? Al final, suele estar escondido entre los pliegues del sofá mirándote y burlándose de la media hora que llevas buscándolo. Con tanta “manzana remota” esa pequeña humillación desaparece y, sólo por eso, a mi ya me vale. ¿Y a ti?