Louis Vuitton, firma de lujo especializada en la fabricación de bolsos y maletas, cuenta con cuatro boutique en París y dos tiendas en los grandes almacenes parisinos Printemps y Galeries Lafayette.
En la tienda de Louis Vuitton situada en el interior de los grandes almacenes Printemps, los turistas hacen cola para acceder al Universo Vuitton. Cuando llega su turno, el cliente tiene derecho a una visita personalizada, acompañado por uno de los dependientes de la tienda. La mayoría de clientes son chinos - y no japoneses como podríamos pensar - ya que en los últimos tiempos, tras el imparable desarrollo de la economía china, muchos de ellos viajan hasta París, donde sueñan con la firma de lujo francesa, y por supuesto cuentan con el poder adquisitivo requerido para poder lucir el último modelo de la casa.
Pero Louis Vuitton no vende a granel,
es una marca de lujo que por ahora sólo permite comprar un bolso y una cartera por persona, para evitar la reventa en otros países, entre otras razones. Es curioso ver este espectáculo que se repite día tras día, y más aún en Navidades, en las puertas de estos tiendas y en las boutiques Louis Vuitton de París. Yo había oído hablar de colas para entrar en lugares baratos, pero nunca imaginé que se producirían a la entrada de una tienda cuyos bolsos más asequibles rondan los 500 euros. Esto es el lujo, una palabra que uno comprende cuando pasea por los Campos Elíseos, cuando observa los escaparates de la avenida más famosa del mundo y sobre todo cuando entra en alguna de sus tiendas.
El lujo no son productos caros, sino entender todo lo que se esconde detrás de ellos. El proceso de fabricación artesanal, los materiales, el diseño, la tradición y la experiencia de la firma... En realidad el precio no importa, simplemente es algo simbólico que representa el valor de la firma.
Junto con Chanel, la firma francesa de lujo que más éxito tiene en el mundo es Louis Vuitton. Conocida por el gran público gracias - o a pesar- de sus imitaciones, sus bolsos y maletas "monogramme" son el objeto de deseo más preciado entre sus seguidores.
Personalmente nunca me había interesado lo más mínimo por esta firma, primero por sus precios, y segundo porque sus diseños no me llaman la atención. Pero hace unas semanas visité una exposición en el Musée Carnavalet de París sobre la historia de la familia Vuitton que cambió por completo mi visión hacia esta firma francesa.

Descubrí
una familia de artesanos maleteros apasionados por el mundo de los viajes y el turismo. Louis Vuitton recorrió a pie en 1835 los 400 kilómetros que separaban su pueblo natal de París. En la gran ciudad encontró un trabajo como empaquetador-maletero, un oficio que consistía hacer la maleta de los ricos que viajaban. Unos años más tarde, Vuitton se casa y junto con su mujer funda su propia empresa y abre su primera tienda en la calle Neuve-des-Capucines, en el barrio de la Ópera de París. La peculiaridad de la firma es que desde sus inicios ha sabido adaptarse a las nuevas épocas, al desarrollo del turismo y a los nuevos medios de transporte que iban surgiendo, a la hora de diseñar sus maletas. En la exposición se ve muy bien esta evolución en el diseño de sus maletas.
La cúpula de la boutique LV en Champs Elysées
Ese mismo año LV crea
unos cofres de viaje revolucionarios cuya peculiaridad estaba en los bordes rectos - y no redondeados como los que había en la época - que permitían apilar las maletas unas encima de otras, y así facilitar el almacenaje. Desde sus inicios, la marca parisina destacó entre las clases más privilegiadas (los que podían permitirse viajar) y les ofrecían la posibilidad de personalizar el diseño de los baúles tanto por dentro -compartimentos especiales para zapatos, ropa interior, pijamas- como por fuera -con las iniciales y colores que el cliente elegía -.
Monogramme LV
La empresa crecía, y la tradición y la pasión por el viaje y las maletas se heredaba de padres a hijos. En 1896 Georges Vuitton, hijo de Louis, crea personalmente el "Monogramme LV", una tela de color gris "trianon", con el logo de la casa y unas flores geométricas, que se ha convertido en el elemento distintivo de la firma. Desde entonces cada temporada se juega con el "Monogramme", se cambian los colores, se encarga su diseño a grandes artistas como Murakami...
Monograme by Murakami
Aunque hoy en día en sus tiendas podemos encontrar colecciones de moda y todo tipo de accesorios y complementos de marroquinería,
LV es una firma especializada en maletas de alto nivel. Puede que tu bolsillo no se estire tanto como para hacerte con una de sus creaciones, pero merece la pena entrar en alguna de sus boutiques de París para verlas de cerca. Son realmente increíbles.
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