John Lobb, calzado de alta costura para el hombre
por María Fernández¿Has oído hablar alguna vez de calzado de alta costura? John Lobb una firma familiar londinense, comenzó realizando zapatos para la Familia Real y la “High Society” inglesa ¿te atreves a conocerlos?
El calzado siempre ha sido un elemento indispensable en nuestro atuendo. El prestigio de John Lobb a nivel europeo llegó en 1976 cuando el Grupo Hermés decidió comprar la firma.
El cliente selecciona la piel, la suela, el tipo de zapato que desea y tardan aproximadamente un mes hasta que se realiza la primera prueba y dos meses más hasta la entrega final del calzado. Las hormas de cada cliente se guardan para próximos encargos y se revisa con los años, por los posibles cambios de la edad.
En la tienda londinense se conservan las hormas de Eduardo VII y del Maharajá de Jaipur ¡casi nada! Así que si buscas calzado de lujo hecho solo para ti, en John Lobb encontrarás todo lo mejor. Hoy en día continúan fieles a su proceso de fabricación. Sus artesanos visitan dos veces al año las tiendas que tienen repartidas por todo el mundo. Si eres caprichoso y puedes permitírtelo, tendrás el lujo a tus pies.
En DolceCity Marcas: John Lobb
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Afortunadamente las generaciones posteriores se han venido haciendo cargo del negocio e interiorizando la ardua labor artesanal que marca el prestigio y buen hacer de un nombre. ¿Y cómo es posible que en pleno siglo XXI y con miras en el vanguardismo, oficios tan ancestrales y con raigambre se mantengan y sigan haciendo las delicias de todos esos dandis incurables? Pues porque el calzado constituye la base del porte y la compostura, y la calidad y durabilidad de un zapato a medida son incuestionables.
Ni la mejor fabricación industrial puede ofrecer una calidad ni parecida a la del zapato hecho a medida, por ello, para los que el problema está lejos de ser el de ‘la cartera’, los escogen por su acabado perfecto, su extraordinaria comodidad y la alta calidad de sus materiales. El proceso de elaboración de un zapato a medida es largo y complicado. Tras el desarrollo de la horma —que se asemeja al patrón que esboza un sastre— se construye un zapato de prueba provisional al que después se le van haciendo los ajustes pertinentes hasta que se llega al resultado final. Esto puede llevar meses.