FELIPE GONZÁLEZ, diseñador de joyas
por Raquel LozanoUn ex presidente del Gobierno y joyas. ¿Relación? Aparentemente no demasiada, pero he aquí un nuevo diseñador de colgantes creados con piedras preciosas traídas de los lugares más recónditos
Nunca me había imaginado a un presidente, bueno “ex”, del Gobierno, pasando de la política al diseño de joyas. Parece una combinación difícil de imaginar, pero resulta que da resultado, y mucho.
Estoy hablando de Felipe González, uno de los iconos socialistas de nuestro país que mueve masas y que tiene seguidores y detractores por doquier. Pero no es el caso de hablar de él en su faceta como político, sino de conocer su nueva dedicación, el diseño de joyas.

Estas navidades ha hecho pública su primera colección –aunque desde hace tiempo se las regalaba a sus más fieles admiradoras-. Estas amistades le acompañaron durante su presentación oficial. Boris Izaguirre, Mar Flores, Elena Benarroch, Miguel Bosé y otros muchos, le ofrecieron su apoyo.
Piezas que pueden llegar a costar hasta 6.000 euros y que se pagan con los ojos cerrados. Para esta nueva andadura se ha aliado con el escultor Adolfo Bantarán, marido de la peletera Elena Benarroch, con quien ya colaboró en un inicio.
Pero aunque para muchos esta “verdadera vocación” del ex presidente sea nueva, ya lleva años con sus creaciones, parece que desde que dejó de ser presidente del Gobierno. Sonsoles Espinosa, por ejemplo, la mujer de José Luis Rodríguez Zapatero, ya lució sus diseños en la boda de los príncipes de Asturias.
Y todo indica que el éxito está asegurado, ya que sus modelos personalizados ya han sido pedidos por Pedro Almodóvar, Bibiana Fernández, Martirio o Ana Rodríguez, la mujer de José Bono.
En DolceCity Marcas: Elena Benarroch


Sin duda, el referente más claro con el que contamos es la diseñadora Elena Benarroch, desde que abriera su primer taller en Madrid hace más de 20 años, su prestigio y reconocimiento han ido en aumento hasta convertirse en una de las firmas ineludibles en lo que a moda en piel se refiere. Su objetivo siempre ha sido claro: investigar la materia prima para llevar al límite las posibilidades de las pieles.