Christophe Decarnin para BALMAIN: Una colección antológica
por Ariadna AlcañizMinivestidos brillantes con hombros armados combinados con sandalias de tiras adornadas de strass y, encima, una cazadora circense que rinde homenaje a Michael Jackson. El look de la temporada.
Aunque se haya visto hasta la saciedad, sigo fascinada por la colección de primavera-verano de Christophe Decarnin para Balmain (a diferencia de la de otoño-invierno 2009-2010, que me parece demasiado repetitiva). Y es que sus hombros marcados, sus brillos, sus pitillos lavados al ácido y, sobretodo, sus chaquetas me parecen una síntesis milimétrica de lo que es la silueta de la década en la que vivimos, los años 2000. Un guiño a los 80 pero en clave totalmente contemporánea que ha seducido a todas las voguettes del mundo y a más de una celebrity, como Jennifer Connelly, quien apareció deslumbrante en una alfombra roja con el minivestido verde que sirve para ilustrar este post.

Una colección en la que reina el descaro y el rock’n’roll, dirigida a una mujer segura de sí misma, a quien le gusta jugar con su sex-appeal y no tiene miedo a enseñar buena parte de su cuerpo. Un estilo, el de Decarnin, que no es nuevo de esta temporada, pues desde que llegara a la mítica maison en 2005, ha querido rejuvenecerla (y, sin duda, lo ha conseguido) con este estilo sexy y fuerte que tanto gusta a la todopoderosa Carine Roitfeld, directora de Vogue París. De hecho, buena parte del éxito de este tímido francés de 46 años, que trabajó en Paco Rabanne sin demasiada fortuna, se debe a haber contado con el beneplácito de madame Roitfeld desde buen principio. Y la verdad es que la ropa de Balmain parece diseñada expresamente para ella pues destila ese glam francés que tanto la caracteriza.

Como os podeis imaginar, la ropa de Balmain tiene unos precios directamente desorbitados –una simple camiseta de algodón puede llegar tranquilamente a los 1500 euros y subiendo-; lo que la hace inalcanzable para la mayoría de mortales. Además, en esta ocasión, el señor Amancio nos ha fallado. Y es que las habituales réplicas disponibles en las cadenas de moda high-street han sufrido bajas: En Zara, había un par de logrados mini-vestidos clon de Balmain, así como de sus sandalias de tiras que han sido retirados de las tiendas por problemas con la casa francesa. Siempre nos queda la opción del DIY, o, simplemente, de seguir soñando.
En DolceCity Marcas: Balmain

