lunes, 23 enero 2017

Comida japonesa barata en Madrid es posible gracias a Sushi Bar

por Jano Remesal

Los japoneses suelen ser muy caros, es una máxima que todo foodie sabe. Pero hay locales que se rebelan contra esa verdad universal y sirven calidad a su justo precio.

El Sushi Bar es, empecemos dejándolo claro, un restaurante no sólo japonés, aunque donde destaca es especialmente en platos japoneses, pues suelen ser los más caros en otros restaurantes. Es un restaurante asiático, con recetas típicas de restaurantes chinos y otras típicas de locales del sudeste asiático, de esas un tanto indefinidas.

También dejemos claro desde el principio que el local es muy pequeño, está pensado más como lugar de paso y comida rápida que como sitio para pasar un largo rato y desde luego olvídate de sobremesa ni de organizar comidas con el grupo de amigos. Se va, se come y vuelta a la calle. De hecho su tamaño es tan pequeño que quizá es mejor idea para llevárselo a casa o incluso para pedir a domicilio, que también tienen servicio.

Pero lo mejor es su relación calidad/precio, insuperable. Tiene desde sopas de aleta de tiburón hasta makis, pasando por tempuras asiáticas o platos de fideos chinos, todo por alrededor de 3 a 6 euros. Eso sí, ahorran en decoración y cosas accesorias, no es el lugar más agradable o bonito del mundo.

La calidad es más que aceptable, nada grasiento y todo sabroso, y las cantidades más que respetables. No es descabellado pensar que por 10 euros hemos cenado, con dos platos y bebida. También tiene selección de dulces, y el número de platos es tan extenso que da para repetir visita una y otra vez y siempre probar algo nuevo. Hay más de 50 platos, casi todos eso sí centrados en productos del mar como proteína, no tanto en carnes.

No todos los japoneses son caros, ha caído el mito.

En DolceCity Madrid: Sushi Bar


miércoles, 18 enero 2017

Tomar algo de tranqui en el Invernadero de Salvador Bachiller en Madrid

por Jano Remesal

Desde un brunch hasta las primeras copas del fin de semana. Todo en un ambiente relajado y que te transporta en mitad de la naturaleza sin salir de la ciudad.

Cada vez está más de moda que tiendas de productos de todo tipo se animen a dar algo más, a ofrecer una experiencia de ocio completo aprovechando el tirón de su marca. Es lo que llaman flahship store y consiste básicamente en dotar de un ambiente distinguido a productos de comida y bebida envolviéndolos en la imagen corporativa de la marca en cuestión.

Eso es lo que ha hecho en los últimos tiempos Salvador Bachiller con distintos espacios en la capital. Uno de ello, pero no el único, es el Invernadero de Salvador Bachiller, o Invernadero SB.

Es quizá el más completo de todos, pues viene a presentarse como un gastrobar. Es decir, que podemos beber pero también comer en sus instalaciones. Abre desde media mañana para dar brunchs a eso de las 11, hasta bien entrada la noche para poder tomarnos las primeras copas en su interior. Entre medias, comer, cenar o merendar, siempre a nuestra disposición.

El ambiente, como su propio nombre indica, imita a un invernadero lleno de plantas exuberantes y especies vegetales poco habituales. No es agobiante, pero sí es cierto que a veces puede abrumar un poco la cantidad de plantas a nuestro alrededor, además de que evidentemente algo de humedad siempre producen.

Zumos variados, batidos de moda, tapas de autor y copas de calidad llenan el día a día en un local diferente, original. La luz tenue hace que apetezca prolongar la estancia, es un lugar tranquilo pensado para una charla amigable o una reunión tranquila con amigos. Los precios son medios considerando la zona en la que está.

En DolceCity Madrid: Invernadero de Salvador Bachiller

lunes, 2 enero 2017

La vuelta al mundo en la cocina en Madrid con Pink Monkey

por Jano Remesal

Fusionar la cocina, o más bien preparar platos de casi cualquier tipo de cocina es el sello de identidad de lo más nuevo de Chamberí. Y todo apenas cocinado, auténtico.

Esto debe de ser a lo que llaman cocina global. Si metes en una coctelera ingredientes de aquí, forma de cocinar de allá, toques de más allá y maridaje del otro sitio, te sale un sitio único en su especie.

La idea es fusionar platos asiáticos con toques mediterráneos, peruanos, sabores africanos y algún que otro toque tradicional, de cocina de la abuela. Y aunque parezca mentira, todo funciona, es sabroso y muy sorprendente tanto en la presentación (a veces no sabrías decir qué es eso que hay en el plato) como en el paladar.

Un toque también muy asiático es la forma de cocinar, pues es a la vista. Como ocurre en otros asiáticos de Madrid (por ejemplo Yakitoro del mítico Chicote) la cocina está junto al salón, apenas separada de los comensales, por lo que se cocina en directo, sin trampa ni cartón. Así te aseguras de que todo está hecho al instante, recién emplatado y terminado.

Chipotle se mezcla con gambas o curry se mezcla con ali oli, y además en un gran ambiente. Sobre todo ambiente las noches (no todas) que hay dj en directo, tan en directo como la cocina de al lado de los platos, los platos de dj quiero decir.

El precio es medio-alto, medio solo si consideramos la zona, y la propuesta grastronómica entra desde ya entre las más originales de uno de los barrios más originales de todo Madrid a la hora de sentarse a la mesa.

En DolceCity Madrid: Pink Monkey

lunes, 26 diciembre 2016

La última moda es la comida cruda del raw bar Cannibal en Madrid

por Jano Remesal

Comida como Dios la trajo al mundo. Carne de animal apenas tratado, verduras y pescados tal cual… prueba la cocina que presenta el verdadero sabor de los alimentos.

Lo primero que sorprende al entrar en este nuevo referente gastronómico de la capital es que respetan un poco el ambiente del Oliver, mítico restaurante que antes ocupaba este local. Pero ahí se acaban las coincidencias ojo, porque Cannibal es un raw bar, y eso se puede comparar con pocas cosas.

El concepto raw bar está extendiéndose como la pólvora y consiste en comer sin elaboración. No son super puristas, pues sí hay platos que tienen cierta cocción o que sí  han visto el fuego de cerca, pero la idea es comer producto natural con sabor a producto natural.

Los tatakis, los carpaccios y los ceviches con las estrellas de una carta con más pescado que carne, y con productos también de la huerta acompañando. Este restaurante en concreto viene importado desde A Coruña, y prometen que es de allí de donde viene gran parte del producto, así que el frescor es el máximo posible. Está pensado para paladares exigentes, y a los que no les eche para atrás probar sabores fuertes, muy potentes. Lo de poco hecho o al punto aquí no tiene cabida…

En el trato se nota que son un equipo joven y con ganas, todo es muy dinámico y se busca que el cliente pruebe y aprenda, siempre dispuestos a responder a todas las dudas sobre un tipo de cocina poco conocido aún como concepto pero muy presente en toda nuestra gastronomía (embutidos y mojamas son crudos) y sobre todo en la cocina internacional (ceviches latinos o sushi japonés como ejemplos cotidianos).

Quizá hay ocasiones en las que el local resulta algo oscuro, pero es una percepción personal que tampoco empaña para nada la experiencia culinaria.

En DolceCity Madrid: Cannibal

viernes, 23 diciembre 2016

Cocina de museo en Madrid con NuBel

por Jano Remesal

El arte llevado a la cocina donde mejor se puede apreciar es en un museo. Por eso el Reina Sofía amplía su oferta culinaria con una propuesta de comida rápida pero de autor.

Lo de comer en sitios que no son sólo restaurantes, o que directamente ni son restaurantes, está cada vez más de moda. Ya te encuentras al menos una cantina en cualquier sitio, y el museo Reina Sofía es un pionero en este tipo de maridajes artísticos desde hace mucho tiempo. Desde hace poco ofrece una novedad a la hora de la comida: NuBel.

Es un restaurante de autor, hecho a la medida de su chef Javier Muñoz-Calero, lo que ya nos asegura que va a ser diferente a cualquier otra cosa que hayamos probado hasta ahora. Propone más que comidas pantagruélicas, picoteo o bocadillos de todo tipo. Hamburguesas, pancakes salados o dulces, huevos hechos de diferentes y sorprendentes formas…

Y además cuenta en su equipo con Joel Jamal, dicen que uno de los barman y cocteleros de mayor nivel de toda España. De hecho todo el mundo recomienda el cóctel Nubel 5 estrellas como uno de los mejores del país. Habrá que probarlo.

Además no sólo se come por la boca en Nubel, sino que planifican sesiones de música (tranquila, nada de estridencias, soul, funk, esas cosas) que acompañan a la comida o cena en un ambiente relajado que invita a alargar la sobremesa.

De precio, barato no es, pero hay en Madrid sitios en los que se come mucho peor por más dinero. Lo importante es que es diferente, desenfadado y con la calidad asegurada. Y además antes o después podemos ver una de las mejores colecciones de arte del país sin salir del edificio.

En DolceCity Madrid: NuBel

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