LIVING COLOUR en la Sala Heineken
por Pepe DíazVer a Living Colour, un grupo mítico de los últimos ochenta que se conserva en plena forma, es uno de los mejores planes de la rentrée de la temporada musical.
Hay músicos que se combaten el paso del tiempo ignorándolo. Un buen ejemplo son los Stones, que siguen llevando las mismas pintas que cuando tenían 25. Los neoyorquinos Living Colour parece que se han resignado, y menos mal.

Porque resulta sorprendente verlos vestidos a la Fresh Prince (Príncipe de Bel Air) en, por ejemplo, el vídeo de ‘Cult Of Personality’ su hit más conocido. Y es que su música, si bien bebe -entre otras- de fuentes negras, es la precursora de la que más tarde acabarían haciendo grupos como Rage Against The Machine.
Podríamos llamarlo, por ahorrar espacio, funk-metal. Un sonido del que ellos fueron pioneros y que dieron a conocer en la mítica CBGB neoyorquina, el escaparate perfecto para tener fans de la talla de Mick Jagger.
Y fue precisamente el cantante de los Stones, el Peter Pan del rock, quien les consiguió su primer contrato. Poco tiempo después publicaron su début, ‘Vivid’ (1988), que cosechó críticas elogiosas y dos álbumes de platino. Sólo dos discos de estudio siguieron a esa primera entrega y en 1995 el grupo acabó separándose.
En 2000 el grupo decidió volver a la carga y, con mucha calma, acabó sacando al mercado ‘Collideøscope’ (2003), su cuarto disco de estudio, despejando las dudas. En plena forma.
LIVING COLOUR en la Sala Heineken
23 de septiembre de 2008 a las 20.30 h
Entradas: 20 euros a la venta en ticktackticket.com
más en: Ocio, Salas de Conciertos, Música



-DOOMSDAY: EL DÍA DEL JUICIO, de Neil Marshall. Un país entero es víctima de un virus, al cual sitian y aíslan con la única esperanza de una tropa militar enviada para encontrar una vacuna.
-X-FILES: CREER ES LA CLAVE, de Chris Carter. Los dos afamados investigadores del FBI intentan averiguar lo sucedido con unos restos de mujeres abducidas mediante las visiones de un sacerdote. Con David Duchovny y Gillian Anderson.
frasco, y más con lo próximo: DOOMSDAY: EL DÍA DEL JUICIO, otra apocalíptica producción de virus y militares a partes iguales (cuidado no confundir términos), es decir, pues más de lo mismo; armas, infectados, zombies o como quiera llamárseles a lo ‘
El poder de impacto de las imágenes es una de las grandes bazas del cine. La posibilidad de escandalizar y grabar una secuencia en la mente del espectador, haciendo que ésta le persiga durante algún tiempo, es un inquietante mérito que consiguen cosas como la segunda película de 1996 del director inglés Danny Boyle, en su adaptación de la novela del brutal Irvine Welsh, pese a caer más tarde en mediocridades como ‘