lunes, 21 julio 2008

WEEKEND DANCE 2008 en el Auditorio Juan Carlos I

por Pepe Díaz

Tras el parón de agosto, septiembre llega cargadito de conciertos y festivales. Para los devotos de la electrónica el Weekend Dance será parada obligatoria.

Los chicos de Sinnamon le han cogido el gusto a los festivales puente-aéreo. Al Summercase con su programación espejo -lo que está el viernes en Madrid se programa el sábado en Barcelona, y viceversa- le siguió el Weekend Dance en 2007, que viaja de Madrid a Barcelona, y este año creaban el Forward Festival cuyó cartel viajó de Madrid a Valencia. El concepto debe de estar funcionando porque el Weekend, que el año pasado en su primera edición trajo a Faithless y Massive Attack, repite.


Este septiembre será Madrid el que abrirá la veda el viernes -el sábado es la Noche en Blanco- con artistas confirmados de relumbrón. Tiga, el productor y dj canadiense más de moda del momento -a pesar de Richie Hawtin- que confirmó su gran estado de forma con su primer álbum 'Sexor' (2006) traerá el electro, mientras que Norman Cook -a.k.a. Fatboy Slim- será el encargado del trazo grueso, o en cristiano la tralla junto a los también británicos The Prodigy, aquel grupo que en los noventa destrozó las pistas de baile con una especie de rave punk agresivo.


El pop electrónico de la sueca Robyn, de plena actualidad tras el éxito en 2007 de su álbum homónimo, ‘Robyn’, una sesión de los Groove Armada y otra de la disc-jokey holandesa Isis cierran el cartel del evento.

WEEKEND DANCE 2008 en el Auditorio Juan Carlos I
12 de septiembre de 2008 a las 17.00 h
Entradas: 45 euros a la venta en ticktackticket.com



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LOS 39 ESCALONES ahora en teatro

por Irene Díaz

La más hilarante parodia de uno de los grandes clásicos de Alfred Hitchcock cobra vida en la cartelera madrileña de la mano de Gabino Diego y Patricia Conde

Gabino Diego, la televisiva Patricia Conde, Jorge de Juan y Juan Manuel Cifuentes llevan este verano a escena Los treinta y nueve escalones, un texto de John Buchan que parodia con cariño y gran talento la conocida obra maestra del genio del suspense.

El texto del Primer Baron de Tweedsmuir le llamó tanto la atención a Alfred Hitchcock como para rodar una de sus mejores películas en torno a su trama. La cinta fue rodada en 1935 y más tarde se rodaron un par de versiones más pero sin la mano del maestro pasaron sin pena ni gloria, una en 1959 y la otra 1978.
 

La rápida y frenética parodia del clásico que se estrena estos días en Madrid cuenta la historia de como un hombre es acusado falsamente y obligado a vivir toda una serie de aventuras improbables. Se ve perseguido por la policía y esposado junto a una joven de la que acaba enamorado, todo ello para conseguir ncontrar a los culpables y culminar con el ansiado final feliz.

Eduardo Bazo dirige ahora en 2008 un texto que ha resultado ganador de dos premios Tony de Broadwa, un What´s on stage y un Lawrence Oliver a la mejor comedia del año. La adaptación es de Patrick Barlow, una alocada comedia que ha enredado a cuatro grandes actores para la difícil tarea de interpretar sobre la escena a un mínimo de ciento treinta y nueve personajes diferentes.

El montaje ha sido todo un éxito en teatros como el Criterion de Picadily en Londres y los escenarios de Broadway en Nueva York, pero como sea acogido en la capital de España es sólo cosa tuya...

Los 39 Escalones
A partir del 27 de agosto de 2008
Teatro Maravillas



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Cinélite: Pi, fe en el caos

por Álvaro Pedraz

La locura, la obsesión, la inteligencia y la paranoia se dan cita en nuestra recomendación para esta semana. Una auténtica rareza contemporánea, meritoria y esquizofrénica a partes iguales…

La paranoia matemática es un género escondido cuya pieza clave quizá sea la ópera prima del director neoyorquino Darren Aronofsky que, en 1998, creo esta pieza maestra del desasosiego y la intelectual cruzada de cables. Podría casi denominarse como la gran migraña cinematográfica de los últimos tiempos.

Cierto es que adolece de excesos tremendos. La película comienza realmente bien, con una gran historia, extraña, inquietante, en un blanco y negro de planos más que interesantes y tan brutales como el argumento (se recuerdan pocos así, de hecho tiene el récord en número de planos), interpretaciones sentidas, música magistral y ruidos que acunan con acierto la trama. 

Lo peor es que comienza a desarrollarse una espiral de locura brutal en la que centrifuga a un espectador que sale despedido en muchos momentos.
Lo cerebral (tanto intelectual como físico- las secuencias sesudas y de ‘sesos crudos’ son espeluznantes y extremas-) se mezcla con la conspiración, con la informática friqui, con la bolsa, con lo sectario, con el judaísmo radical, con el coeficiente intelectual por las nubes, con el abandono, con la paranoia enfermiza, las matemáticas extremas y las alucinaciones delirantes en un tremendo vórtice radical y sin escrúpulos.


Se sentirán perdidos, desbordados, con un tremendo dolor de cabeza, maldecirán a quien les sumergió en esta centrifugadora fílmica y la odiarán por extrema y por ser culto de cinéfilos raritos. Ahora bien, habrán sido inquietados, asqueados y sumergidos en uno de los desvaríos matemáticos más envolventes de todos los tiempos. Acabarán agotados, atolondrados y muy, muy centrifugados. Toda una experiencia.


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