FORMA Y VALOR. Monedas africanas tradicionales
por Irene Díaz
¡Lo exótico al poder! Si extrañas y lejanas culturas llegadas de los lugares más recónditos del planeta despiertan tu interés allá donde vas esta exposición te viene como anillo al dedo. Forma y valor. Monedas africanas tradicionales reúne hasta doscientas piezas de la Colección Alberto Jiménez-Arellano Alonso que hasta ahora nunca jamás habían sido expuestas. Monedas de mil formas y colores que han circulado por el continente africano a lo largo de la historia te esperan en un apasionante recorrido por la numismática africana que estará hasta el diez de junio en el Centro Cultural Conde Duque.En algún momento de tu vida has debido guardar curiosas monedas en una pequeña caja, es de esas cosas que nunca se resisten a ser coleccionadas. Aquí descubrirás como todo tipo de armas, tejidos, utensilios agrícolas, joyas e inclusos instrumentos musicales han servido como moneda de cambio para los pueblos. Formas inimaginables cobran sentido práctico en el dinero durante un apasionante recorrido dispuesto ante tus ojos en la Sala de las Bóvedas del antiguo cuartel madrileño. Objetos de todo tipo que en algún momento de la historia fueron utilizados como forma de pago, descubre por qué.
Ruth López-Diéguez es la comisaria de esta muestra que organizan de manera conjunta la Fundación Banco Santander, la Fundación Alberto Jiménez-Arellano Alonso y el Ayuntamiento de Madrid. Un recorrido por la historia de la moneda africana que revela una gran riqueza numismática en el continente, las monedas del sur del planeta cobran extrañas formas de campanas, armas e incluso lingotes rituales.
Forma y Valor. Monedas africanas tradicionales
Hasta el 10 de junio de 2008
Centro Cultural Conde Duque
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Cómo van cambiando las formas de pensar y de actuar según van pasando los años. Recuerdo cuando estaba en la facultad, e incluso antes, que discutía una y mil veces con mis padres para que me dejaran salir más y más y más. Daba igual el sitio, el caso era estar todo el día “de marcha”.
Pepe es el dueño. Siempre con una sonrisa recuerda perfectamente tus consumiciones. Tanto es así que en cuanto vas dos veces ya no tienes ni que pedir, él sabe lo que quieres. Además de la decoración, el trato es uno de los principales valores de A media noche. En su barra se suceden pipas, patatas, cortezas…, de todo un poco para que el estómago no chille.
Niebla o más bien tremenda torrija en la que viven inmersos autor y director. ¡Ah, la niebla!, ese fenómeno atmosférico que dificulta la visión. Ojalá la hubiese impedido en esta terrorífica proyección (de lo mala que es) que resulta la quinta película del adaptador cinematográfico oficial del comercial escritor. Tras ‘esto’ resulta impensable que fuese el director también de ‘