Cecilia Figaredo e Igor Yerba protagonizan Felicitas, una nueva historia de amor, crimen y misterio que se estrena este próximo mes de junio en el Teatro Gran Vía bajo la dirección de Julio Bocca. Un inolvidable espectáculo de danza bailado por el Ballet Argentino que componen Victoria Balanza, Lucas Segovia, Lucas Oliva, Benjamín Parada y María Eva Prediger.
Ya están a la venta las entradas de esta selecta producción con la que regresa a escena la Fundación Julio Bocca. Qué fácil parece bailar cuando ves hacerlo ante ti a auténticos profesionales y que delicia ver el sentimiento que le ponen.
Cuenta la leyenda que a finales del siglo XIX un crimen conmovió a la tranquila ciudad de Buenos Aires. Una bellísima joven viuda, dueña de una de las fortunas más grandes del país y perteneciente a los círculos de la alta sociedad argentina, fue asesinada durante el carnaval por un pretendiente despechado.
Sus padres, únicos herederos de toda su fortuna, emplearon gran parte de la misma en erigir una fantástica iglesia en su nombre. Desde entonces el fantasma de la joven reaparece todos los carnavales vagando por el atrio de la iglesia.
Desde tiempos que ya no se recuerdan es tradición en la cuna del tango que todas las mujeres que sufren penas de amor aten sus pañuelos a la reja de esta iglesia y si al día siguiente aparecen mojados de lágrimas de la diputan su corazones sanarán.
Una romántica historia que nada tiene que envidiar a las más negras leyendas de nuestra Galicia más profunda.
Goya vuelve a ser actualidad, bajo el título de Goya cronista de todas las guerras: Los desastres y la fotografía de guerra, uno de nuestros pintores más geniales de todo el siglo XIX sino el más genial, regresa a la agenda cultural de la capital como protagonista de una nueva exposición en la que se recoge una cuidada selección de sus mejores estampas.
La Real Academia de San Fernando desarrolla con esta muestra su propio discurso pacifista mostrando una de las mejores series de grabados que realizó el pintor aragonés, Los Desastres de la Guerra, un irrepetible conjunto de joyas del grabado que rara vez tendrás ocasión de ver tan cerca.
Un apasionante recorrido por el virtuosismo de la técnica que además de ofrecer la posibilidad de admirar de cerca la obra de Francisco de Goya y Lucientes pone a tu disposición un amplio recorrido a través de la historia de la fotografía de guerra y todos aquellos cronistas que intentaron emular al pintor con el paso de los años, un repaso por el archivo fotográfico sobre la Guerra Civil Española que conserva la Biblioteca Nacional.
Datados en 1863, los grabados de Goya son una clara denuncia de los horrores que puede llegar a causar la batalla y la inutilidad de tanto sufrimiento conscientemente provocado. Títulos como Yo lo vi o Así sucedió podrán verse hasta el veintiocho de septiembre en la Calle Alcalá. Siete grupos conforman el apasionante recorrido: El frente, Las víctimas, Las ejecuciones, Los éxodos y los saqueos, El hambre, La mujer y La posguerra. Junto a las estampas se exponen cuarenta y dos de las ochenta planchas originales que posee la Academia de la primera serie de grabados que se realizó.
-ALEKSANDRA, de Alexander Sokurov. Una anciana vive en primera persona la tensa situación chechena al visitar a su nieto destinado allí.
-FAY GRIM, de Hal Hartley. Una mujer intenta educar a su hijo tras el accidente que hizo huir a su marido, buscado por la CIA por poseer una comprometida información.
-LA RONDA DE NOCHE, de Peter Greenaway. Historia alrededor del famoso cuadro pintado por Rembrandt y las causas y motivos que le dieron lugar.
IMPRESIONES:
Ya algo más recogidos, buscamos consuelo cinematográfico en la producción rusa ALEKSANDRA, con un interesante punto de vista maduro sobre el conflicto bélico en Chechenia. Ingredientes no le faltan. Peor pinta aparenta la norteamericana FAY GRIM, que no parece aportar nada nuevo, madre con hijo abandonada por oscuro marido perseguido por la CIA, poco más. Y el galardón de ‘La opción cinematográfica a priori de la semana’ va para…. La coproducción canadiense-británica y holandesa: LA RONDA DE NOCHE, última película del peculiar director inglés Greenaway; garantía de originalidad puesta al servicio de un rendido homenaje a un genio de la pintura (de la que también es seguidor) como es el mismísimo Rembrandt. VEREMOS (y nunca mejor dicho).
Lo encuentras, lo compras y te lo llevas puesto. Así es y así funciona el Salón del vehículo de ocasión que organiza desde hace doce años el IFEMA de Madrid y promueve GANVAM, la Asociación Nacional de Vendedores de Vehículos a Motor, Reparación y Recambios de España. Un concesionario multimarca con muchos metros de escaparate, donde las grandes marcas del automóvil volverán a estar presentes. Ofertas suculentas en exposición que agotan la gama de turismos, motocicletas y vehículos comerciales de ocasión. Si negocias bien te podrás hacer con importantes descuentos en el precio de compra.
Porque una cifra vale más que mil palabras y solo para que te sitúes: de los 4157 vehículos que se expusieron en la última edición, 2574, al finalizar los diez días que dura la feria (del 13 al 22 de junio), ya tenían nuevo dueño. Si por algo este salón bate su propio record cada año. En el 2007, 51.000 personas visitaron la muestra. Además de compañías de coches, también estarán presentes: compañías de seguros, financieras, prensa técnica, industrias auxiliares, organismos y asociaciones del sector. Vamos, el relleno.
Importante para tu tranquilidad: Siguiendo con el programa de calidad diez que se viene desarrollando en esta feria desde hace algunos años, todos los vehículos que se exponen en el Salón han sido sometidos a una exhaustiva revisión por parte de ATISAE Consultores, entidad independiente de inspección, que garantiza su bien estado. Vamos que si estás pensando en comprarte un coche y no inviertes 4€ en entrar a este Salón puede ser por dos motivos: uno porque no hayas leído este artículo y otro porque te sobre el dinero. Pero como tú no eres tonto, acabarás yendo al Salón del Vehículo de Ocasión y riéndote de todo aquel que ha comprado a peor precio que tú. Es lo que tiene...
12º Salón del Vehículo de Ocasión en el IFEMA Del 13 al 22 de Junio de 2008
¿Recuerdan que hablamos hace poco de un músico que se había hecho ministro?. Bueno, pues aquí les presento a otro. Concretamente de turismo y de Panamá, bajo la presidencia de Martín Torrijos. El país no podía desaprovechar una cabeza como la suya, con un título de derecho en Harvard, ni encontraría mejor embajador sobre todo con el vecino del norte donde Rubén ha residido muchos periodos y con mejor imagen en América Latina.
Y, aunque quiénes se acerquen al Conde Duque no duden de sus aptitudes para el mitin, lo que irán buscando será salsa. O salsa intelectual, que fue como se llamó a las composiciones de Blades, pues utilizaba las bases rítmicas de un género eminentemente festivo para cantar a América Latina, a los bandidos y criticar a los gobiernos.
Con esos presupuestos el panameño dejó varias obras fundamentales de la historia de la salsa como ‘Siembra’ (1978), una obra maestra del género que pergeñó para el sello Fania junto al neoyorquino de origen puertorriqueño Willie Colón, que había colaborado con Héctor Lavoe, la gran y malograda leyenda de la salsa.
Durante los ochenta y noventa derivó hacia otras músicas como el bolero colaborando intensamente con Seis del Solar que devendría Son del Solar. Fue en esos años cuando entró en política llegando a presentarse como candidato a la presidencia. Por suerte para la música quedó en tercer lugar en las elecciones de 1994 y sólo posteriormente ha llegado al Ministerio de Turismo. Su último álbum de estudio es ‘Across 110th Street’ (2004) con la Spanish Harlem Orchestra.
RUBÉN BLADES en el Patio del Conde Duque 29 de julio de 2008 a las 21.30 h Entradas: de 30 a 42 euros a la venta en telentrada.com
Trilogía de lo humano -Parte uno-. Ni trilogía ‘Matrix’, ni trilogía ‘Momia’, ni trilogía ‘A todo gas’. Rara vez se hizo nada tan bello y tan cercano en cine como la denominada por el propio director argentino ‘Trilogía de la clase media’ y que también podría definirse como la ‘Trilogía de lo humano’ o ‘Trilogía humana’. Hablamos de las películas argentinas ‘El hijo de la novia’ (que representaría la relación del hombre con la familia), ‘El mismo amor, la misma lluvia’ (que versaría sobre las relaciones de pareja) y el caso que ahora nos ocupa: LUNA DE AVELLANEDA, del 2004, que representaría la relación del hombre con la comunidad. Todas dirigidas por quien ya es uno de los más grandes sin resquicios de duda (no por nada ha dirigido algunos capítulos de ‘House’), Juan José Campanella. Un director que ha sabido emocionar desde lo cotidiano, a ilusionar desde el fango de la derrota, a soñar esperanzados desde la rutina más humana, más reconocible, más entrañable.
El motor fuera borda: el guión. Un guión que aquí va de menos a más y al que se prepondera, se respeta y se mima al detalle. Aquí se encara el complejo tema de si de verdad es posible hacer algo utópico por los demás sin que suene a un montón de doctrinas samaritanas de catequesis. El eterno conflicto entre el egoísmo y el bien común.Si alguna vez en la vida y en el cine el hacer algo por los demás sonó creíble fue aquí, en esta obra maestra donde el egoísmo se plantea razonablemente, como una opción humana, como un empuje de la necesidad. Es el triunfo del hombre como ser humano capaz de tener sentido común frente al dictatorial instinto de supervivencia. En esta ocasión se cuenta además con uno de los discursos finales mejores que se recuerdan; uno que no suenan a un montón de patrañas aprendidas sino que plantea cuestiones posibles, muy reales, muy razonables y muy conscientes. Sin olvidar uno de los créditos finales más graciosos y significativos jamás vistos.
Al frente de la trilogía está un reparto de auténtico lujo que se basa en dos pilares fundamentales. Primero y posiblemente, el actor más astuto y listo de todos cuantos se hayan puesto nunca enfrente de una cámara, el enorme Ricardo Darín, que aquí lo borda de nuevo. Y segundo, el lujo de acompañante, Eduardo Blanco. Es como aquellos jugadores de fútbol que no necesitan palabras o señas para entenderse. Cada uno sabe cómo respira el otro, y da gusto verlo reflejado en la pantalla. También cuenta, aparte de secundarios de fábula (lo de Valeria Bertuccelli es caso aparte de lo genial), con un pequeño trabajo de José Luis López Vázquez, que es todo un homenaje al cine y a él mismo.
Un lujo donde reconocerse todos, donde identificarse todos. Uno no tiene mayor esperanza en la humanidad cuando espera ser salvado por superhéroes galácticos, sino cuando observa obras tan gozosas como ésta, con historias que no rehúyen del dolor o del fracaso, para renacer esperanzados con más fuerza. Donde el espectador se mira en el personaje de tú a tú para así conseguir imaginar que luchar por algo más que por sí mismo pude también merecer la pena.